Ruta a Goñiburu, el más espectacular mirador sobre la Selva de Irati
Una excursión de carácter familiar que ofrece unas excelentes vistas del conjunto boscoso de este tesoro natural


Actualizado el 03/02/2021 a las 09:55
- Punto de partida: parking de Tapla
- Longitud: 5 kilómetros
- Desnivel: 110 metros
- Tipo de recorrido: ida y vuelta
Muchas de las excursiones que se proponen en la Selva de Irati te invitan a perderte por la inmensidad de este hayedo abetal, una experiencia única. En otras ocasiones hemos descrito rutas tan interesantes como la que propone el sendero interpretativo de Errekaidoia, el paso por el Bosque de Zabaleta o el que lleva hasta la Cascada del Cubo, un recorrido especialmente pensado para los más pequeños. Pero la propuesta que vamos a describir en este reportaje invita a subir una de las cimas que lo rodean, de forma que el caminante podrá hacerse a la idea de la inmensidad de este espacio natural.
No resulta una excursión muy exigente, a pesar de ser una ascensión, aunque sí hay que tener en cuenta la meteorología. Esta zona está expuesta a los vientos, así que es recomendable realizarla –sobre todo si se va con niños pequeños– en días despejados y con buen tiempo.
Para iniciar la ruta, deberemos partir desde la bella localidad de Ochagavía hacia el conocido como Paso de Tapla. En este punto encontraremos un parking en el que podremos dejar cómodamente nuestro coche. Desde allí, comienzan las indicaciones del sendero que debemos seguir: SLNA-67 Mirador de Goñiburu.
El primer tramo se realiza por una pista amplia que no tiene pérdida, aunque resulte menos agradecida para nuestro caminar. En apenas un kilómetro, junto a dos abrevaderos, veremos un desvío bien indicado que deja las marcas de la GR-11 que hemos seguido hasta ese momento y nos invita ya a seguir las blancas y verdes del sendero local.
Iniciamos el ascenso, continuo pero llevadero, hasta el collado denominado Goñiburu artea. Poco después pasamos junto a una balsa construida para el ganado. Seguimos las marcas hasta llegar a la alambrada y, siguiendo su dirección, alcanzaremos la cima del monte Goñiburu, con un final rocoso que divertirá a los más pequeños.
Una vez conseguido el reto, alcanzaremos una cima amplia, con vistas en todas las direcciones. Una de ellas, sin duda la más llamativa, nos muestra el embalse de Irabia y la masa forestal de Irati. Podremos ver montes como el Berrendi y el Ori o los altos de Abodi. Y, por supuesto, de los Pirineos navarros y aragoneses.
El camino de regreso se realiza por el mismo itinerario, completando una excursión sencilla que no supera los cinco kilómetros de distancia.
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