El refugio de Susana Rodríguez Lezaun es un bosque navarro: "Es un espacio seguro en el que charlar, pasear y jugar con los pequeños"

La escritora pamplonesa comenzó a ir con sus padres y hermanos, luego con sus hijos y ahora con amigos y amigas o sola

Eva e Iker, fotografiados en el bosque de Orgi por su madre, Susana Rodríguez Lezaun
AmpliarAmpliar
Eva e Iker, fotografiados en el bosque de Orgi por su madre, Susana Rodríguez LezaunSUSANA RODRÍGUEZ LEZAUN
Eva e Iker, fotografiados en el bosque de Orgi por su madre, Susana Rodríguez Lezaun

CerrarCerrar

Laura Puy Muguiro

Actualizado el 20/07/2026 a las 11:43

Para la escritora pamplonesa Susana Rodríguez Lezaun, de 58 años, su refugio está... donde está su gente, su familia, sus amigos y amigas... “Me siento bien en la costa, en la montaña o en un pueblo si estoy con mi gente-refugio”, confiesa. Sin embargo, si tiene que elegir un lugar como refugio para esta serie en el que se sienta “especialmente bien”, piensa “de inmediato” en el bosque de Orgi. “Allí iba de pequeña con mis padres y mis hermanos, después con mis hijos y ahora, con mis amigas y amigos o sola cuando necesito desconectar”, añade.

No es consciente de cuándo hizo por primera vez el viaje hasta allí, pero se ve jugando con sus hermanos y primos. “Así que tiene que hacer mucho tiempo, y no he dejado de ir con relativa frecuencia”. El motivo: que siente, sobre todo, “mucha paz”. “Pero también lo veo como un lugar de acogida y reunión, un espacio seguro en el que charlar, pasear y jugar con los pequeños. La imaginación vuela en un sitio como ese… Los árboles son barcos, naves, monstruos…”.

Susana Rodríguez Lezaun
AmpliarAmpliar
Susana Rodríguez LezaunJ.P. URDIROZ
Susana Rodríguez Lezaun

CerrarCerrar

Situado en el corazón del valle de Ultzama, a apenas 25 kilómetros de Pamplona, el bosque de Orgi es un robledal húmedo de unas 80 hectáreas con más de 4.000 años de historia. Con senderos accesibles y fauna diversa, cuenta con zonas de recreo, pasarelas de madera y rutas interpretativas que permiten conocer su ecosistema sin alterar su delicado equilibrio.

El mejor recuerdo que guarda de ese lugar es de una visita de finales del verano de 2019, unos meses antes de que en 2020 falleciera su padre. “Ya estaba enfermo, fuimos toda la familia a pasar la tarde al bosque de Orgi y recuerdo a mi padre jugando al fútbol con sus nietos. Lo veo muy feliz, recuerdo las risas, y esa es una imagen que me encanta traer a la mente de vez en cuando”, rememora la autora de aquellos momentos .

Y va allí acompañada, como entonces en familia, o sola. Depende de las circunstancias. Porque cuando tiene que pensar o necesita relajarse, va allí sola. “Pero me gusta mucho ir acompañada. He llevado allí a amigos y amigas que vienen de fuera y no lo conocen, y voy de vez en cuando con mi familia, incluso con mis hijos, que ya son mayores”. De hecho, la foto que tiene de fondo de pantalla en el móvil está hecha en Orgi hace menos de un año: es de sus hijos, sonriendo. Es la misma foto que acompaña este artículo.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora