¿Cómo se llama el árbol del caqui? Este es su nombre que muy pocos conocen
El árbol del caqui es más versátil de lo que muchos creen y puede cultivarse en climas templados o subtropicales


Actualizado el 27/05/2025 a las 08:58
Aunque el caqui es un fruto muy popular por su sabor dulce y su color llamativo, pocas personas saben cómo se llama realmente el árbol que lo produce. El nombre científico y verdadero del árbol del caqui es Diospyros kaki, una denominación poco conocida que sorprende a muchos por su origen y significado.
Diospyros es una palabra griega que significa “fruta divina” o “alimento de los dioses”. Este árbol, originario de China y muy extendido en Japón y otras partes de Asia, se ha cultivado durante siglos por el valor de sus frutos, conocidos como caquis, kaki o persimones. En otoño, también es admirado por sus hojas que cambian de color, convirtiéndolo en un árbol ornamental muy apreciado.
En muchos países de habla hispana, este árbol se menciona simplemente como “árbol de caqui”, lo que ha generado confusión sobre su identidad botánica. Además, dependiendo de la región, también puede conocerse como palo santo o árbol de persimón, aunque este último nombre se refiere en realidad a una variedad específica del fruto no astringente.
El Diospyros kaki no solo produce un fruto sabroso y nutritivo, rico en antioxidantes y vitaminas, sino que también es símbolo de longevidad y buena fortuna en muchas culturas asiáticas. Un dato curioso que muy pocos saben, pero que marca la diferencia entre lo común y lo extraordinario.
¿DÓNDE SE PUEDE CULTIVAR Y QUÉ CUIDADOS REQUIERE?
El árbol del caqui (Diospyros kaki) es más versátil de lo que muchos creen. Puede cultivarse en climas templados o subtropicales, por lo que se adapta bien a zonas de España, América Latina (como México, Chile o Perú), y regiones con inviernos suaves y veranos cálidos. Aunque resiste algunas heladas leves, no tolera bien el frío extremo o prolongado.
Para un desarrollo saludable, el árbol de caqui necesita exposición solar directa, suelo bien drenado y con pH neutro o ligeramente ácido. Prefiere terrenos fértiles y profundos, aunque también se adapta a suelos más pobres si se abona correctamente. Un buen consejo es plantarlo en un lugar protegido del viento, ya que sus ramas pueden ser frágiles.
En cuanto a los cuidados, el riego debe ser moderado pero constante durante los primeros años. Una vez establecido, el árbol es bastante resistente a la sequía. Es recomendable podar a finales del invierno para dar forma al árbol y favorecer una mejor producción de frutos en verano y otoño.
También es importante protegerlo de plagas comunes como pulgones o cochinillas, especialmente en ambientes húmedos. El uso de productos orgánicos o aceite de neem puede ser una buena alternativa natural. Con estos cuidados básicos, el árbol de caqui puede vivir muchos años y dar frutos de excelente calidad.
LA FRUTA DULCE QUE CUIDA TU SALUD SIN QUE LO SEPAS
El caqui, además de ser una fruta atractiva por su color anaranjado y su sabor dulce, está repleto de propiedades que muchos desconocen. Rico en vitaminas, antioxidantes y fibra, este fruto asiático se ha ganado un lugar cada vez más importante en la alimentación saludable.
Uno de sus principales beneficios es su alto contenido de vitamina A y vitamina C, esenciales para el sistema inmunológico, la salud de la piel y la visión. También aporta licopeno y betacarotenos, compuestos antioxidantes que ayudan a proteger las células del daño oxidativo y a prevenir el envejecimiento prematuro.
Gracias a su alto contenido de fibra soluble, el caqui favorece la digestión, ayuda a regular el tránsito intestinal y puede ser un buen aliado para reducir el colesterol. Además, tiene un efecto saciante, por lo que es ideal para incluir en dietas de control de peso.
También contiene minerales como potasio, magnesio y calcio, importantes para la función muscular, la salud ósea y el buen funcionamiento del corazón. Su bajo contenido en grasas lo convierte en un snack natural perfecto para todas las edades. Eso sí, se recomienda consumirlo con moderación en personas con diabetes, ya que su sabor dulce se debe a un alto nivel de azúcares naturales.
¿CÓMO SE COME EL CAQUI?
El caqui astringente (como el tipo Hachiya) debe estar muy maduro, con la pulpa blanda y casi gelatinosa. Si lo comes antes, puede dejarte una sensación áspera en la boca. Cuando está listo, simplemente se parte por la mitad y se come con cuchara, como si fuera un postre natural. También puedes usarlo en batidos, mermeladas o postres.
En cambio, el caqui no astringente (como el persimón) se puede comer cuando aún está firme, como si fuera una manzana. Solo tienes que lavarlo bien, quitarle el pedúnculo (la parte de arriba) y cortarlo en rodajas o en gajos. Puedes comerlo con o sin piel, según tu preferencia.
Otra opción es hornearlo, secarlo o usarlo en ensaladas dulces, yogures, tartas y hasta en platos salados como acompañamiento de quesos o carnes. El caqui es muy versátil en la cocina, y su sabor suave y dulce combina bien con múltiples ingredientes. Así que ya sabes: elegir bien la variedad y el punto de maduración es la clave para disfrutarlo como se debe.
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