Gastronomía
Crema de espárragos con crujiente de jamón y aceite de trufa: un toque gourmet para sorprender
Una receta fácil y deliciosa que eleva los espárragos a otro nivel


Publicado el 09/11/2024 a las 05:00
Esta receta de crema de espárragos con crujiente de jamón y un toque de aceite de trufa es perfecta para cuando queremos impresionar con un plato lleno de sabor y elegancia. Ideal para una cena especial o simplemente para disfrutar de una sopa reconfortante y sofisticada, esta crema destaca por su textura suave y el contraste crujiente del jamón. Además, el aroma y sabor del aceite de trufa le aportan un toque de sofisticación que enamorará a cualquiera.
La crema de espárragos es una preparación versátil y nutritiva, ya que los espárragos blancos son ricos en fibra, antioxidantes y vitaminas esenciales como la A, C y K. Además, esta receta incluye ingredientes simples y fáciles de encontrar, pero con un resultado digno de un restaurante gourmet. La combinación de espárragos, patatas y caldo de pollo aporta una base cremosa, mientras que la nata añade un toque de suavidad y cremosidad adicional.
Para quienes buscan personalizar esta receta, pueden adaptar algunos de los ingredientes. La nata líquida se puede sustituir por leche evaporada para una versión más ligera, y las verduras pueden saltearse en mantequilla en lugar de aceite de oliva para intensificar su sabor. Este plato también es ideal para servir en pequeñas porciones como aperitivo, especialmente en celebraciones o eventos.
El crujiente de jamón es un detalle especial que agrega textura y profundidad a la crema. Al hornear el jamón a baja temperatura, se logra una textura crujiente y sabrosa que equilibra perfectamente con la suavidad de la crema. Además, si prefieres un acabado más refinado, puedes triturar el jamón en polvo y espolvorearlo sobre la crema al momento de servir.
Por último, el toque de aceite de trufa aporta un aroma inigualable que realza todos los sabores del plato. Si no tienes aceite de trufa a mano, puedes omitirlo o sustituirlo por un buen aceite de oliva virgen extra. La presentación también juega un papel importante: sirve la crema en pequeños cuencos y decora con un chorrito de aceite y un poco de jamón crujiente para crear un plato visualmente atractivo y sofisticado.
Ingredientes
- 1 bote grande de espárragos blancos de Navarra (½ kg peso neto)
- 3 patatas medianas
- 2 cebollas medianas
- 1 lata pequeña de trufas
- 1,5 litros de caldo de pollo
- 2 dl de nata líquida
- 150 g de jamón D.O. Teruel
- 1 dl de aceite de oliva para saltear las hortalizas
- 1 dl de aceite de oliva D.O. Bajo Aragón para el aceite de trufa
- Sal al gusto
Preparación
1. Pelamos las patatas, las troceamos y reservamos en agua. Picamos las cebollas y las ponemos en una cacerola con aceite de oliva a fuego medio. Cuando estén doradas y bien salteadas, incorporamos las patatas escurridas, rehogamos bien y agregamos el caldo de pollo caliente.
2. Cocemos a fuego suave hasta que las patatas estén casi tiernas. Añadimos los espárragos bien escurridos. En caso de emplear espárragos naturales, los limpiamos, pelamos, troceamos y agregamos cuando se echan las patatas. Dejamos cocer hasta que las patatas estén completamente tiernas, retiramos del fuego, trituramos y, si se desea, pasamos por el chino para obtener una textura fina. Reservamos.
3. Picamos las trufas muy menudas y las mezclamos con el aceite de oliva D.O. Bajo Aragón para aromatizar el aceite de trufa. Reservamos también.
4. Cortamos el jamón y lo colocamos sobre una bandeja de horno con papel. Horneamos a 60-70°C hasta que quede suelto y crujiente. Entonces, retiramos y dejamos enfriar. Si se desea, se puede triturar el jamón para obtener un polvo fino.
5. Calentamos la crema de espárragos, agregamos la nata líquida y rectificamos el punto de sal. Servimos con un toque de aceite de trufas y decoramos con el crujiente de jamón. También se puede presentar en pequeños recipientes como aperitivo.
Consejos finales
Si prefieres una crema más ligera, puedes cambiar la nata por leche evaporada. Para un toque más suave, las verduras pueden saltearse en mantequilla. La guarnición de jamón es opcional, pero le aporta un contraste perfecto. ¡Disfruta de esta crema como entrada o plato principal!
Una versión anterior de esta receta apareció en el libro 'Recetas 2010' de Redcomiendo.