Gastronomía
¿Te atreves con un plato especial? Prueba estos huevos con salsa holandesa
Una receta que es más sencilla de lo que parece, pero que necesita un cierto cuidado


Publicado el 24/09/2024 a las 05:00
Los huevos Benedict son un plato clásico que combina sabores suaves y una textura cremosa. Aunque la salsa holandesa pueda parecer intimidante, es completamente factible prepararla en casa, tanto con la ayuda de una máquina como a mano. En esta receta, aprenderás a preparar este delicioso plato que incluye aguacate, huevos escalfados y una salsa holandesa suave que coronará tus tostadas.
INGREDIENTES
- 4 huevos
- 4 tostadas
- 2 aguacates
- Para la salsa holandesa:
- 4 yemas de huevo
- 50 g de agua
- 150 g de mantequilla
- 1/2 cucharadita de sal
- Pimienta al gusto
- 1/2 limón en zumo
- 2 cucharadas de vino blanco
La preparación de esta receta se puede dividir en varias etapas. Empezaremos por la salsa holandesa, que es el corazón del plato. El proceso variará ligeramente dependiendo de si utilizas una máquina como la Thermomix o decides hacerlo a mano. Ambas técnicas te darán resultados excelentes.
CÓMO HACER LA SALSA HOLANDESA CON THERMOMIX
Para comenzar, corta la mantequilla en pedazos pequeños y añádela al vaso de la Thermomix. Programa 4 minutos a 50 °C y velocidad 2-3 para derretirla. Asegúrate de detener la máquina de vez en cuando para bajar lo que quede en las paredes del vaso, y no permitas que la temperatura suba demasiado, ya que la mantequilla no debe derretirse completamente; es mejor que queden algunos pedacitos sólidos. Una vez derretida, trasvasa la mantequilla a una jarra y resérvala.
Sin limpiar el vaso, añade las yemas, el agua, el zumo de limón, la sal y la pimienta. Programa 4 minutos a 70 °C y velocidad 4. Cuando la máquina alcance 60 °C, comienza a añadir la mantequilla de la jarra en forma de hilo, despacio y con cuidado. La salsa debe espesar, alcanzando una consistencia cremosa, similar a unas natillas, pero no tan densa como una mayonesa. Tras los 4 minutos, bate durante 3-4 minutos adicionales sin temperatura para que la salsa se enfríe ligeramente y mantenga su textura.
CÓMO HACER LA SALSA HOLANDESA A MANO
Para preparar la salsa holandesa de manera tradicional, primero necesitas clarificar la mantequilla. Coloca 300 g de mantequilla en un cazo a fuego bajo y deja que se derrita lentamente durante unos 20 minutos. No remuevas la mantequilla; la grasa se separará del suero. Usa un cucharón para retirar cuidadosamente la grasa, que será lo que utilizaremos para la salsa.
En otro cazo, mezcla el agua y 2 cucharadas de vino blanco y llévalo a ebullición hasta que el líquido se reduzca a la mitad. Deja enfriar. Coloca las yemas de 2 huevos en un bol junto con la reducción de agua y vino, y añade una cucharada de zumo de limón. Coloca el bol al baño María, y bate las yemas constantemente hasta que doblen su volumen y formen una crema espumosa. Es crucial batir suavemente y sin interrupciones para evitar que las yemas se cocinen demasiado rápido.
A continuación, agrega lentamente la mantequilla clarificada, batiendo sin parar para lograr una emulsión. La salsa debe tener una consistencia espumosa y ligera. Añade sal, pimienta y las dos cucharadas restantes de zumo de limón. Mantén la salsa al baño María a baja temperatura hasta el momento de servirla, ya que esta salsa es inestable y tiende a cortarse si no se mantiene tibia.
MONTAJE DEL PLATO Y CONSEJOS
Con la salsa holandesa lista, el siguiente paso es escalfar los huevos en agua con un chorrito de vinagre, para que las claras se coagulen correctamente. Pela y corta en láminas los aguacates, y tuesta las rebanadas de pan. Coloca las tostadas como base del plato, añade un chorrito de aceite de oliva, coloca las rodajas de aguacate, los huevos escalfados encima y, finalmente, baña todo con la salsa holandesa.
Si quieres darle un toque diferente, puedes añadir espinacas salteadas o salmón ahumado como complemento.
CONSEJOS NUTRICIONALES
El aguacate es una fuente excelente de grasas saludables y aporta vitaminas como la E y el potasio. La salsa holandesa, aunque es alta en grasas, puede disfrutarse ocasionalmente. Si prefieres una versión más ligera, podrías reducir la cantidad de mantequilla utilizada. Además, el uso de pan integral puede aumentar el contenido de fibra del plato, haciéndolo más equilibrado.