¿Yogur o kéfir?

Boticaria García analiza qué los distingue y por qué es importante fijarse en la etiqueta

Tanto el yogur como el kefir son alimentos fermentados, pero no son lo mismo...
AmpliarAmpliar
Tanto el yogur como el kefir son alimentos fermentados, pero no son lo mismo...
Tanto el yogur como el kefir son alimentos fermentados, pero no son lo mismo...

CerrarCerrar

Sara Nahum

Publicado el 09/06/2026 a las 05:00

La duda entre yogur o kéfir es una de las más habituales entre los consumidores que buscan opciones saludables para cuidar su alimentación y su microbiota. Durante su intervención en el programa Saber Vivir de TVE, Boticaria García aclaró las principales diferencias entre ambos productos fermentados y lanzó un mensaje claro: no se trata de elegir uno u otro, sino de aprovechar los beneficios de ambos.

La divulgadora comenzó respondiendo a una pregunta muy frecuente: “¿Yogur o kéfir? ¿Son primos, son hermanos? ¿Es mejor uno que otro?”. Su respuesta fue contundente: aunque comparten algunas características, no son exactamente lo mismo.

La principal diferencia entre yogur y kefir

Según explicó, “los dos son alimentos fermentados, pero no son lo mismo”. La principal diferencia radica en el proceso de fermentación. “El yogur se hace con bacterias muy concretas, tiene un sabor suave y una textura cremosa”, señaló.

En cambio, el kéfir presenta una fermentación más compleja. “El kéfir se fermenta con bacterias y levaduras y esto cambia la película. Su sabor es más ácido y su composición es más variada”, destacó la experta.

Esta diferencia tiene consecuencias en la composición final del alimento. Tal y como explicó Boticaria García, “el kéfir tiene más variedad de microorganismos porque durante la fermentación se producen distintos compuestos como ácidos orgánicos y pequeñas cantidades de gas”. Por ello, añadió que “esa mayor diversidad es muy interesante a nivel de la microbiota”. Además, el kéfir modula receptores intestinales implicados en la respuesta inmune.

Sin embargo, la farmacéutica insistió en que no existe una competición entre ambos productos ni un ganador absoluto. “Aquí no se trata de elegir, sino de sumar”, afirmó durante su intervención. En este sentido, recordó que tanto el yogur como el kéfir pueden formar parte de una alimentación saludable y equilibrada.

“En la práctica, tanto el yogur como el kéfir son opciones válidas dentro de una alimentación equilibrada. Alternar unos y otros será la mejor opción”, recomendó. Cuidar la microbiota intestinal podría aliviar los síntomas de la fibromialgia.

La importancia de leer las etiquetas de los alimentos

Además, la experta quiso alertar sobre un aspecto importante a la hora de comprar kéfir en el supermercado. No todos los productos etiquetados como tal cumplen realmente con las características propias de este alimento fermentado.

“Para que el kéfir lo sea de verdad, hay que poner la lupa en la etiqueta y comprobar que contiene levaduras auténticas de kéfir, no solo fermentos típicos del yogur”, explicó. Y concluyó con una advertencia tan sencilla como directa: “Que no te den yogur por kéfir”.

Con este mensaje, Boticaria García recordó la importancia de leer el etiquetado y entender qué estamos consumiendo realmente, especialmente cuando buscamos alimentos fermentados que contribuyan a enriquecer la diversidad de nuestra microbiota.

Etiquetas:

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora