El nutricionista Pablo Ojeda propone una receta de croquetas saludables y bajas en calorías

Revisa la receta tradicional de croquetas, utilizando harinas integrales, bechamel de coliflor y horneado para lograr un plato saludable y sabroso renovando la tradición

Imagen de archivo de un plato de croquetas
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Imagen de archivo de un plato de croquetas
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Diario de Navarra

Actualizado el 04/08/2025 a las 16:38

El nutricionista Pablo Ojeda propone una versión renovada de las tradicionales croquetas españolas, apostando por ingredientes más saludables como la harina integral, la crema de coliflor y la cocción al horno. Esta propuesta, compartida recientemente en el programa 'Más Vale Tarde', pretende conciliar el disfrute culinario con el bienestar y recuperar el lugar de las croquetas en la cocina doméstica bajo una perspectiva más actual.

La croqueta, símbolo de la gastronomía española, ha estado tradicionalmente asociada al exceso calórico. Sin embargo, Ojeda aboga por una relectura de la receta que no excluya el sabor y sí minimice su aporte energético. En sus propias palabras: "No se trata solo de calorías: se trata de cómo responde el cuerpo a lo que comemos". Para ello, introduce modificaciones clave: harina integral en lugar de la refinada, reemplazo de la bechamel convencional por crema de coliflor y métodos de cocinado menos grasos.

INGREDIENTES SALUDABLES Y BENEFICIOS DEMOSTRADOS

El cambio de harina supone un avance nutricional relevante. Estudios recientes han señalado que el consumo diario de cereales integrales está relacionado con la reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2, al tiempo que la fibra soluble ayuda a modular la absorción de glucosa y mejora la salud intestinal. Además, al emplear harina integral, las croquetas absorben menos aceite durante la fritura, resultando más ligeras sin perder textura.

BECHAMEL DE COLIFLOR Y PATATAS COMO OPCIÓN SALUDABLE

En cuanto al relleno, Pablo Ojeda propone una bechamel alternativa preparada con crema de coliflor, un alimento rico en compuestos como los glucosinolatos, cuyo potencial efecto protector frente a ciertos tipos de cáncer ha sido señalado por la Johns Hopkins School of Medicine. Según el nutricionista, la coliflor "aporta textura cremosa y sabor neutro" y, al cocinarla al vapor y emulsionarla con aceite de oliva, logra una consistencia similar a la bechamel clásica, pero con muchas menos calorías.

Por otro lado, Ojeda también incorpora croquetas de patata y queso bajo en grasa a su repertorio. La patata, al consumirse cocida y con piel, mantiene sus minerales, especialmente potasio, vinculado a la regulación de la tensión arterial. Un artículo publicado en el British Journal of Nutrition destaca que su consumo moderado y sin excesos de grasa ni fritura puede aumentar la saciedad sin asociarse a un incremento de peso. Además, cuando la patata se enfría y se recalienta, genera almidón resistente, que favorece la salud intestinal.

SABOR Y SALUD NO ESTÁN REÑIDOS

Respecto al queso, la recomendación es optar por variedades como el ricota bajo en grasa o el queso fresco, lo que permite reducir las grasas saturadas sin renunciar a la proteína y el calcio. Las investigaciones actuales sugieren que un consumo moderado y dentro de una dieta equilibrada puede incluso tener efectos beneficiosos en la salud cardiovascular.

Durante la demostración televisiva, Ojeda respondió sin titubeos ante la duda del presentador sobre el sabor de la bechamel de coliflor: "Sabe súper bien. Lo puedes sacar a gente a la que tengas cariño". Así, se desmonta la idea de que la cocina saludable implica necesariamente renunciar al placer gustativo.

TRANSFORMAR LA TRADICIÓN SIN SACRIFICAR IDENTIDAD

El mensaje de Ojeda es claro: el reto no es prohibir las recetas tradicionales, sino transformarlas con sentido común y evidencias científicas. Al sustituir grasas y harinas refinadas por ingredientes vegetales funcionales y técnicas de cocinado más saludables, las croquetas pueden mantenerse en la dieta habitual sin convertirse en un capricho culpable. Como sentenció el propio nutricionista en plató, ante la broma sobre cuántas croquetas bajas en calorías se pueden comer: "Estas croquetas que no engordan… Bueno, que no engordan. Engordan poco. Ya nos hemos pasado. Engordan menos". Una afirmación que resume la orientación de sus propuestas: aportar alternativas más ligeras y equilibradas sin sacrificar la esencia misma del plato.

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