Comer bajo una cascada como si estuvieras en Nueva Zelanda... ¡a solo una hora de Navarra!
Los paisajes salvajes que fueron el telón de fondo de la saga de El Señor de los Anillos, en un restaurante


Actualizado el 22/05/2025 a las 10:15
Si alguna vez has soñado con perderte en los paisajes salvajes de Nueva Zelanda -montañas nevadas, bosques, lagos cristalinos y majestuosas cascadas que sirvieron de telón de fondo en la saga de El Señor de los Anillos- ahora puedes vivir algo muy parecido… sin necesidad de tomar un avión. Solo tienes que desplazarte una hora desde Navarra hasta Zaragoza para disfrutar de Voltereta Nueva Zelanda, un restaurante que ofrece una experiencia sensorial y gastronómica totalmente distinta a lo habitual.
Lo primero que impacta al cruzar las puertas de Voltereta es su ambientación espectacular: una auténtico bosque de cuento de hadas con una cascada real que cae sobre la sala principal, vegetación colgante, sonidos de la naturaleza y una iluminación pensada para sumergirte en otro continente. Todo está diseñado para que sientas que estás comiendo en mitad de un paisaje de película.
La carta también contribuye a este efecto: ofrece desde croquetas maoríes hangi, jao de pollo japo-balinés, gyozas de rabo de toro, hummus maui, tataki de atún rojo sobre causa limeña o korean ribs... a platos más cercanos como carrillera ibérica al Oporto. Eso sí, todos están cuidadosamente presentados para seguir el hilo conductor del viaje imaginario a través de Nueva Zelanda.
Para los navarros que buscan un plan diferente de fin de semana, este restaurante puede ser la excusa ideal para una pequeña escapada a Zaragoza. Su localización en el centro de la ciudad permite combinar la experiencia con una jornada de turismo por la capital aragonesa.
EL GRUPO VOLTERETA SE EXTIENDE POR ESPAÑA
El restaurante Voltereta Nueva Zelanda de Zaragoza es el séptimo de esta cadena de establecimientos especializada en representar ambientes en sus locales. En Valencia ya hay cuatro, que representan destinos como Bali, Manhattan, Kioto; en Alicante se ofrece un viaje sensorial a Tanzania, y el de Sevilla se inspira en París.