

Actualizado el 01/10/2020 a las 12:31
La noche en la que el calendario de septiembre cedía el testigo a octubre, ha sido una de las más movidas de los últimos tiempos en Navarra: dos eventos sísmicos de 4,6 y 4,4 grados en la escala Ritcher y hasta otros 40 movimientos menores. Todos ellos se suman a un verano que ya se puede tildar de extraordinario en Navarra en este sentido, con más de 240 seísmos en la zona de Linzoáin y valle de Egüés desde agosto.
¿Cómo se denomina a esta sucesión de eventos? Uno de los términos que está apareciendo para explicarlo son los enjambres sísmicos. Pero, ¿qué son y en qué se diferencian de lo que habitualmente definimos como terremoto y réplicas?
Cuando hablamos de enjambre, estamos definiendo un conjunto de eventos sísmicos que se producen en un área específica durante un periodo de tiempo relativamente corto. No hay exactitud en la referencia temporal, que en ocasiones se ha relacionado con un evento que se produce a lo largo días, semanas e incluso meses. Una definición que podría encajar perfectamente con lo que conocemos como terremoto y sus réplicas.
Para entender mejor la diferencia, acudimos a las explicaciones que realiza el Departamento de Sismología de la Universidad de Chile, un país acostumbrado a este tipo de eventos. Este organismo define un sismo como el "proceso de generación de ondas y su posterior propagación por el interior de la Tierra". Una vez llega a la superficie, el sismo será de mayor o menor impacto en función de cuatro factores: desplazamiento, velocidad, aceleración y duración.
Tras un sismo intenso, es esperable que se sucedan otros de menor tamaño. A estos temblores secundarios se les denomina réplicas, y pueden alargarse incluso a lo largo de un año.
Pero, ¿qué ocurre si se producen toda una serie de temblores pero no se pueden asociar a un terremoto de carácter mayor? Es a este tipo de fenómenos a los que se denomina enjambres sísmicos.
Así, para llegar a una definición concreta de enjambre sísmico deberíamos comenzar por explicar que se trata de un tipo específico de sismicidad. Por lo general, están definidos por secuencias de eventos sísmicos agrupados muy próximos en tiempo y espacio, sin que se defina un seísmo principal. En los enjambres sísmicos se producen algunos pocos seísmos dominantes de similar magnitud, de tal manera que los más pequeños no están asociados a un evento principal identificable.