Baile de la Alpargata
La piel de los toros de Sanfermines acaba como alfombras en mansiones de EE UU
La empresa Tenerías Omega de Villatuerta compra la piel de los astados, las curte con pelo y las convierte en un exótico regalo para sus mejores clientes de EE UU. Su director general, Alberto Navarro, disfrutó este miércoles con amigos del Baile de la Alpargata


Actualizado el 13/07/2023 a las 07:00
La piel de la práctica totalidad de los 48 toros que participarán en los ocho encierros de estos Sanfermines terminarán extendidas, a modo de alfombra, en la mansión o casa de Estados Unidos. El empresario Alberto Navarro regala estas pieles a sus mejores clientes como pieza exótica. Ellos las reciben con gran agrado. Alberto Navarro es el director general de la firma Tenerías Omega SA, con sede en la localidad de Villatuerta, dedicada a la curtición de pieles y en la que trabajan unas 130 personas.
“Esta mañana he mandado un camión frigorífico para recoger la piel de los toros sacrificados estos días”. Alberto Navarro contaba esto ayer, en el Baile de la Alpargata en el Nuevo Casino, al que acudió por primera vez en su vida, a pesar de que este valenciano lleva más de tres décadas al frente de la planta navarra ( Tenerías Omega cuenta con otras cinco plantas en la Comunidad Valenciana).
La fábrica de Villatuerta está centrada en curtición y preparación de pieles para asientos de coches, aviones, trenes y sofás. La piel de los toros de Sanfermines sale de esa ruta comercial. “La curtimos, que es quitar la parte orgánica para que no se pudran, y les dejamos el pelo. Luego, como sabemos la ganadería, el día que ha corrido, el torero que lo ha lidiado, etc, preparamos un pequeño libro en inglés específico para cada una de las pieles y se las regalo a mis mejores clientes americanos. ¡Les encanta! Es mi mastercard, porque es algo que no se paga con dinero”, comentaba mientras hacía de anfitrión para un grupo de amigos de Valencia que, también por primera vez, están conociendo la fiesta navarra. Tras el encierro, el grupo acudió al Nuevo Casino a desayunar chocolate con churros y bailar.
“¿Dónde ponen las pieles? Pues casi todos los clientes que conozco la ponen en el suelo. Poner un Miura, un Jandilla o un Cebada Gago, para ellos, es muy especial. Son piezas únicas y eso es lo más para ellos”, añade el empresario. Su empresa exporta el 95% de las pieles y el mercado norteamericano es "muy importante" en su negocio.
El directivo explica que la piel de un toro pesa alrededor de 50 kilos, aproximadamente el diez por ciento de su peso. “Una vez hecho todo el proceso de curtición se queda en unos diez kilos”, apunta.
Tenerías Omega SA es una empresa familiar (la fundó el abuelo de Alberto) que llegó a Navarra de la mano del Gobierno foral. “En 1980 había una fábrica que se llamaba Curtidos Ruiz de Alda y que cerró por temas sociolabores. Entonces, el Gobierno de Navarra contactó con nosotros y decidimos comprarla. Nos vinimos en 1991. Hace ya 32 años”, recuerda.
Alberto, asegura, se siente ya “medio navarro y no sólo por el apellido”, aunque vive aquí de lunes a viernes y casi todos los fines de semana se marcha a Valencia, donde tiene a la familia. Ayer demostraba el cariño que siente por esta tierra y presumía de las fiestas con sus amigos. “Están absolutamente entusiasmados con todo lo que han visto. Venimos de ver el encierro en un balcón y yo feliz de que disfruten”.