'Caso Cerdán': batalla táctica y relato
"Las recientes comparecencias de la presidenta Chivite en el Senado y en el Parlamento han tratado sin éxito de minimizar las conclusiones de los informes de Anticorrupción sobre Belate"

Publicado el 06/10/2025 a las 05:00
El caso Cerdán-Ábalos-Koldo sigue marcando la senda de la actualidad y el devenir político. Esta pasada semana, la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, compareció para dar sus explicaciones y respuestas en dos foros tan dispares como el Senado y el Parlamento foral. Y si algo quedó claro en ambos casos es que los socialistas están inmersos en la batalla táctica y la del relato, tratando de que la incidencia de esta caso que se ha llevado por delante nada menos que al navarro Santos Cerdán, número dos del partido hasta entonces y que sigue en la cárcel, sea la menor posible, a la espera de lo que las investigaciones de la UCO de la Guardia Civil y del Tribunal Supremo, que continúan con su labor, terminen por deparar.
¿ERES SUSCRIPTOR? AQUÍ TIENES MÁS INFORMACIÓN SOBRE ESTE TEMA
Amplía la información sobre OPINIÓN en la edición e-paper de Diario de Navarra, disponible a diario para suscriptores de papel y PDF
El problema para los socialistas, en Navarra y en Madrid, es que su estrategia se ve salpicada por informaciones que día sí y día también ayudan a alimentar las sospechas sobre la presunta trama corrupta. Y que, por cierto, empiezan a abrir algunas grietas con sus socios. Cuestionada por los informes de la Oficina Anticorrupción (OANA) y de la Cámara de Comptos, la presidenta Chivite insiste permanentemente en aquello de que recogen irregularidades administrativas y no delitos ni corrupción. Un intento desesperado que sigue sin calar en la sociedad, y al que ahora suma el Ejecutivo foral su particular batalla jurídica con Anticorrupción, con sus alegaciones y señalando que la OANA “incumplió” el decreto que la regula y la legislación nacional, al no darles la posibilidad de haber alegado antes de concluir los informes.
El Gobierno está parapetado en defender sus prioridades políticas, aún a costa de una legislatura cada vez más bloqueada. Por más que desde las filas socialistas se quiera minimizar, y hablar de una “campaña de acoso y derribo sin tregua”, algo por cierto que también decían que sucedía con Cerdán hasta que apareció en los papeles, la gravedad de los hechos y lo ya conocido hasta el momento no admite mirar hacia otro lado. Los fuegos de artificio y el manual de resistencia sanchista han dejado ya de surtir efecto.