Cartas de los lectores
Ayudar a los extranjeros a correr el encierro


Publicado el 15/07/2025 a las 05:00
Aunque no soy de Pamplona, me gusta pensar que es mi hogar durante dos semanas al año desde 2007, cuando visité por primera vez los Sanfermines para convertirme en corredor del encierro. Sé que solo soy un guiri entre una multitud variada de participantes extranjeros dentro del encierro, algunos aficionados y otros imprudentes. Los primeros se integran en el encierro y se les suele prestar poca atención. A ellos, los sanfermineros adaptados, ¡aplausos! Hay más de los que imaginamos.
Sin embargo, hay otros que se acercan al encierro sin educación, como si fuera un símbolo de vanidosa locura. Estos son los que llevan la fama y los que pueden provocar el enfado. Es común escuchar quejas de aglomeración en el recorrido, y estos participantes son un blanco fácil, con razón. Algunos son atraídos aquí por compañías que prometen una juerga con poco respeto por las tradiciones festivas. Tradición, respeto, humildad: estos son valores que algunos, lamentablemente, tal vez nunca asocien con el encierro. Sin ellos, creo que es imposible convertirse en un corredor de verdad.
Durante los Sanfermines paso horas, a cualquier hora del día o de la noche, guiando a cientos de corredores primerizos, explicándoles el encierro durante caminatas de una hora. Muchos se han preparado, han visto vídeos, han leído. Otros no. Recorren el recorrido conmigo. Hacen preguntas. Me escuchan. Y muchos corren después con respeto y atención.
No animo a los guiris a correr el encierro. Aun así, creo que los extranjeros que llegan a los Sanfermines deberían tener la oportunidad de hablar con corredores experimentados antes de correr. Esto les permite comprender mejor el encierro, desarrollar una estrategia y tomar una decisión más informada sobre si aceptar el riesgo.
Como corredores, tenemos la oportunidad de conectar con estos participantes primerizos. Quizá no podamos llegar a todos, pero a cada persona adicional que podamos informarle de cómo sucede la carrera y las normas que tiene que cumplir hace que el recorrido sea un poquito mejor. Muchos de ellos buscan nuestro conocimiento. Es un honor para mí corresponder a la hospitalidad de esta ciudad con esta pequeña contribución, ayudando a que haya menos irresponsables en el encierro y que los participantes accedan al recorrido con más información.
Si me ven vistiendo el verde de La Única en el recorrido con un grupo de extranjeros con los ojos abiertos, acérquense. Salúdenme. Les agradezco su opinión. Soy solo un mozo con mucho que aprender y un corazón lleno de gratitud.
Dennis Clancey