Análisis
La metamorfosis de la moqueta


Actualizado el 25/11/2024 a las 12:22
La última declaración judicial de Víctor de Aldama ha supuesto la confirmación de algo nunca visto por estos lares. Quizás en Madrid no llame tanto la atención por falta de antecedentes. Varios supuestos casos de corrupción, o uno muy grande, (la presunción de inocencia siempre por delante) y Bildu, Podemos, Sumar y todo el bloque nacionalista callado como nunca antes se les había visto. ¡Qué curioso!
En Navarra bien sabemos que en cuanto salía alguna noticia por una supuesta irregularidad, ni siquiera ilegalidad, allí se lanzaban como cazas bombarderos la izquierda abertzale, todos aquellos que ahora forman Podemos o Sumar y también Geroa Bai (PNV). Que se lo digan a los Gobiernos de Yolanda Barcina por las dietas de la CAN o por el caso Hacienda. Bastó que una funcionaria acusara a Lourdes Goicoechea para amagar con una moción de censura o para que el Parlamento acogiera inútiles comisiones de investigación que solo buscaban machacar al rival públicamente.
Y conste en acta: más vale que sobre que no que falte control sobre quienes nos gobiernan, sean del color que sean. Pero todos esos que veían entonces corrupción por cualquier esquina, ahora resulta que no dicen ni Pamplona. Ni con el caso Koldo, ni con el caso Ábalos, ni con la tirada de la manta de Aldama. Nada, callados. ¿Pues cuál será la diferencia?
La líder de Podemos, Ione Belarra, ha asegurado que no va a valorar la declaración de Aldama, un “criminal ahora exconvicto”, porque apunta contra “altos cargos” del PSOE “sin prueba alguna”. Se ve que ahora eso ya es un impedimento. Por fin la presunción de inocencia ha calado en la formación morada. Y de la misma manera lo ha debido de hacer en sus primos hermanos reñidos de Sumar. Mmmm, me extraña.
El movimiento de la izquierda abertzale hasta creó una oficina anticorrupción particular (Kontuz) para, especialmente, auditar a su manera a la CAN, a sus gestores y a los políticos de UPN y PSN vinculados a sus órganos de dirección. Herri Batasuna, Sortu, EH Bildu o cualquiera de sus denominaciones siempre ha sido un martillo pilón para denunciar lo que hiciera falta. Pero con el paso de los años.... sin noticias de comisiones de investigación ni nada que se le parezca de los actuales casos de supuesta corrupción. Será que los reveses judiciales de su etapa más beligerante les han hecho cambiar el paso. No creo.
Al PSOE/PSN, que ha estado en los bandos acusadores según le conviniera, ahora le toca lo que le toca: defenderse, por convicción o por necesidad.
Mientras tanto, gana tiempo con el silencio de los antaño azotes de la ley. Se ve que éstos han quedado abducidos tras pisar las moquetas de los palacios: uno se acostumbra rápido a las bondades de estar en las alturas y gobernar o creerse imprescindible para que otros gobiernen. Ojalá cunda el ejemplo y la presunción de inocencia prime siempre sobre cualquier estrategia política. Lo dudo. Nos vuelven a tomar por tontos.