Cartas de los lectores
El trabajo invisible de las Especialistas de Apoyo Educativo


Publicado el 22/11/2024 a las 05:00
Asisto con estupor a cómo se están tratando a mis compañeras EAE (digo compañeras porque en su inmensa mayoría son mujeres) durante este curso.
Para quién no lo sepa, las EAE son Especialistas de Apoyo Educativo, las malamente llamadas “cuidadoras” que desarrollan su gran labor en los centros educativos, apoyando en la educación, autonomía, desarrollo y asistencia de todo nuestro alumnado más vulnerable, aquellos que tienen discapacidades graves o severas a nivel intelectual, motriz, TEA (autismo), entre otras. Son indispensables para que el resto del profesorado pueda llevar a cabo su labor, para que este alumnado se encuentre incluido de verdad en las aulas (¡Ay, inclusión! Esa palabra tan usada por Educación y tan poco real en muchos casos…). En definitiva, para que puedan aprender y adaptarse al entorno escolar que les rodea.
Como se puede ver su labor no es solo asistencial, es educativa, haciendo, en muchas ocasiones, muchísimo más que lo que su labor por convenio les asigna. En muchas ocasiones son invisibles, siendo el apoyo y muleta de este alumnado, dándoles seguridad a ellos y, por supuesto, a sus familias y, por qué no decirlo, cobrando mucho menos de lo que se merecen. Su trabajo es tan especial que a la hora de elegir los puestos en los que trabajarán cada año y ya que el alumnado con el que están es tan sensible, pueden ejercer “una prioridad” y seguir con las personas con las que han empezado al curso siguiente, si existe aún la necesidad.
Una vez situados es increíble la situación en la que se encuentran algunas de mis compañeras. Se hizo una oposición para EAE, una estabilización de personas que llevaban mucho tiempo y Europa pidió que se estabilizaran y ahora, en pleno mes de noviembre a dos meses de haber empezado el curso (y, dicho sea de paso, de la elección de cada persona de su puesto), Educación ha decidido que las EAE que estaban sin puesto fijo (funcionarios o funcionalizados), que ya habían empezado a trabajar cambien a otros puestos ocupados por otras compañeras: jornada por jornada, situando a nuestras EAE interinas en una situación precaria, sin información consistente (cada vez que se llama a Educación o Sindicatos les dicen una cosa diferente). Personas que tenían jornadas completas aseguradas para todo el curso (o eso creían ellas) no saben qué va a ser de ellas a partir de Navidad, ¿pasan a la lista general a coger lo que haya? ¿Se irán al puesto que dejan las personas funcionarias? ¿Habrá un efecto dominó en los centros yéndose al final la persona que menos tiempo lleva o menos puntos tiene? Una vergüenza.
Por otro lado, ¿dónde queda el derecho de nuestro alumnado más vulnerable? Esa atención a la diversidad, esa equidad, esa inclusión... Si esto se hace a principio de curso, cada persona elige un puesto a sabiendas de lo que es, en los coles no hay problema porque cada EAE comienza el curso con el alumnado que le ha tocado y ya hay una estabilidad… ¿A quién beneficia esto? EAE interinas en la cuerda floja, alumnado que no entiende por qué desaparece la profesional que tiene al lado, escuelas patas arriba porque, a estas alturas del curso, tienen que empezar con personal nuevo…. Un desastre con todas las letras.
Ana Vallejo Arregui, maestra de Audición y Lenguaje y compañera.