Pasar página no es olvidar

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José Luis Pérez Lizar

Actualizado el 25/10/2024 a las 18:13

El 23 de enero de 1995, a las 15:30, Gregorio Ordóñez, Teniente de Alcalde del PP en el Ayuntamiento de San Sebastián, almorzaba en el Restaurante La Cepa en la Parte Vieja de la ciudad donostiarra. Estaba acompañado en la mesa por María San Gil y Enrique Villar. No sospechaban que la hora estaba señalada por la muerte, por decreto de la banda terrorista ETA.

Un tiro sonó a quemarropa segando la vida de Gregorio Ordóñez en el acto. El tiro por la espalda, la marca de ETA. Testigo del crimen, el de siempre, un casquillo 9 mm parebellum. El autor del disparo, Javier García Gaztelu, alias “Txapote”, terrorista de ETA, asesino no arrepentido, condenado en total a 152 años de cárcel por sus crímenes, que incluyen el del concejal del PP Miguel Ángel Blanco, y el del socialista Fernando Múgica, entre otros. “Txapote”, en breve podría ver reducida su pena de cárcel por los años cumplidos de prisión en Francia.

El próximo 29 de octubre, Sociedad Civil Navarra traerá a Tudela a uno de los dos testigos presenciales del asesinato de Gregorio Ordóñez, María San Gil.

María ha aceptado nuestra invitación. Ha aceptado estar en nuestra ciudad para conversar con las ciudadanas y ciudadanos de Tudela y de la Ribera que deseen asistir a este acto. María San Gil nos hablará de “La influencia de ETA en la política española actual". 

Una parte importante de la sociedad, tanto en Navarra como en España, no hemos olvidado los años de los asesinatos y de los secuestros. Algunos ya lucimos canas, somos esa mayoría democrática que con su rechazo, sus manifestaciones silenciosas, con su apoyo a los Cuerpos y Seguridad del Estado, hicimos nuestra parte de la historia para vencer a los terroristas de ETA. Somos esa parte de la sociedad que deseaba el fin del terror, que deseábamos que aquellos que mediante los tiros y las bombas pretendían imponer sus fines “políticos”, acabaran en la cárcel y pagaran todo el daño hecho a la sociedad.

Somos esas ciudadanas y ciudadanos, que cuando conocimos que ETA se rendía, aunque lo vistiesen de “tregua permanente”, queríamos pasar página, pero no olvidar. Somos esa generación que luchó durante décadas para que en nuestro país se pudieran defender todas las ideas, y se enfrentó a los que mediante el terror querían cambiar las reglas del juego.

Esa generación, que ahora vemos cómo los herederos “políticos” de los asesinos, se benefician de la democracia que querían vencer con las armas, y pueden ejercer cargos públicos.

La sociedad democrática que les venció, tiene que aceptar que no condenen décadas de asesinatos y extorsión. Nos ha tocado vivir el blanqueamiento, el intento de borrado de los crímenes atroces que cometieron. Defender la memoria de las víctimas de ETA, en nuestra sociedad actual, conlleva que te llamen fascista. Y nos llaman así aquellos que estaban en las mismas manifestaciones que nosotros y eran compañeros de militancia. En estos días, estamos viendo cómo decenas de estos terroristas, muchos de ellos con delitos de sangre, reducirán sus penas.

Traer a Tudela a María San Gil es un ejercicio de memoria necesaria. Memoria, esa palabra que solo parece tener sentido según qué políticos la pronuncien. Los que éramos sociedad en aquellos años, tenemos la responsabilidad de que los que por suerte y por sacrificio de tantos, no conocieron el terror, sepan la verdad absoluta de lo que ocurrió. La sociedad actual, gracias a nuestra democracia, vive sin terror. Ese era el objetivo, pero no debe vivir de espaldas a esa parte de nuestra historia.

Charlar y preguntar a María San Gil en Tudela el próximo 29 de octubre es un ejercicio de defensa de la verdad, sobre la que es probablemente la época más oscura de nuestra democracia. 

Sociedad Civil Navarra quiere con este acto recordar que la Memoria y la Defensa permanente de la dignidad de las víctimas de ETA. Es una obligación de todas y todos los demócratas, de los que vivimos la época del terror, y de los generaciones de nuestras hijas e hijos que no la vivieron, por ello debemos contarles la verdad.

Hay una parte de los que vivieron y sufrieron aquella época, y que aún ejercen la política, que llevan años intentando convencernos que pactar con los herederos de ETA es posible. En la vida y en política, hay que mantener los filtros, no se puede hacer política en compañía de cualquiera. Borrar la historia de los que ejercieron el terror, es intentar borrar tanto sufrimiento infligido.

El 29 de octubre en Tudela, a las 19 horas, en el Centro Civico Lestonnac, tenemos una cita con María San Gil. Seguro que merece la pena escucharle. La sociedad necesita pasar página, pero no olvidar.

José Luis Pérez Lizar. Portavoz de Sociedad Civil Navarra en Tudela y la Ribera.

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