Dulanz
Los cachorros encapuchados empiezan a morder


Publicado el 11/10/2024 a las 15:00
Lo que parecía un chirimiri va camino de convertirse en tormenta. Gota a gota, golpe a golpe, la violencia del entorno abertzale está volviendo a la luz. A nuestras calles. A nuestras vidas.
Cuando al Gobierno de Pedro Sánchez se le llena la boca para decir que “ETA ya no existe” no está de más recordarle que, pese a que fue derrotada por el estado de derecho, aún tiene cachorros. Y que empiezan a morder.
Estas semanas hemos visto pintadas acusando de “txakurra” (perro) y “traidor” al alcalde de Zizur. Que es de Geroa. Pintadas en la sede del PP en Pamplona asimilando a sus líderes con Hitler y pidiendo “libertad para Euskal Herria”.
O un ataque al toro de Osborne de Tudela, el último que queda en Navarra, que ha sido serrado y derribado pese a ser un Bien de Interés Cultural. Por supuesto, todo grabado y colgado en las redes sociales de Ernai, la juventud abertzale de Sortu, que “no quiere un símbolo que promueve el españolismo”.
Se sienten con total impunidad. Es un aviso a navegantes.
