Gestión de pymes
'La continuidad necesaria de las empresas', por José Ignacio Pérez de Albéniz


Publicado el 12/05/2021 a las 10:44
Un reciente estudio de las Cámaras de Comercio vascas y de la Cátedra de Empresa Familiar de la UPV pone de manifiesto una realidad inquietante: en el País Vasco (y seguramente esto es bastante extrapolable a Navarra), un tercio de los autónomos supera los 55 años y el 81% de las empresas familiares no han planificado aún su relevo. Inquieta porque en una sociedad donde no hay “tortas” por ser empresario (no debe ser tan ventajoso) y donde las pymes son la sustancia del tejido empresarial, el futuro que proyectan estos datos no parece muy alentador.
Pero visto el problema, un empresario siempre pensaría en soluciones. La continuidad de la empresa tiene muchos caminos, sólo hay que explorar cual es el mejor, o a veces el único por descarte de otros. Pero todos tienen un factor común: para hacer bien estos procesos hace falta tiempo. Mejor empezar a los 55 que a los 65.
¿Y cuáles son las alternativas? Se me ocurren principalmente tres, y en ocasiones se pueden combinar unas con otras:
- ¿Tengo en la familia persona o personas que reconozco o identifico como posibles continuadores, y que tienen ganas y pasión por meterse en el lío? Entonces tengo suerte, o posiblemente he creado yo esa suerte. Hay que trabajar un protocolo de sucesión que regule las relaciones y situaciones de la empresa y de la familia. Y, sobre todo, tiene que haber voluntad y emoción, la letra fría de los “papeles” sin esa conjunción de voluntades en la continuidad del proyecto empresarial y familiar no sirve de nada.
- ¿Reconozco e identifico entre los trabajadores de la empresa, a personas con la voluntad, la pasión, el compromiso y la preparación necesaria para continuar liderando el proyecto? Quizás entonces el plan pase por que sean ellos los que cojan el relevo. Y para ello, tendré que hacer un planteamiento que, ayudado por algunas medidas fiscales que incentivan estos procesos, podrá ser más generoso con los compradores.
- ¿Y si no identifico a nadie dentro que quiera y pueda seguir pilotando el proyecto? Pues entonces tendré que buscarlo fuera. La venta de la empresa, eligiendo un comprador que continúe el proyecto, lo haga crecer y competir y lo perpetúe es también una buena alternativa.
Los datos que se han ofrecido nos indican que viene un cambio de ciclo en muchas pymes y nos avisan de que está en juego la continuidad de muchas empresas. Pero hay soluciones, cada empresario y cada familia tiene que encontrar la suya. Y para hacerlo bien, hace falta tiempo.