Volkswagen Navarra se queda sin fábrica de baterías y será Hyundai Mobis quien las suministre

Se evapora la última esperanza de un cambio de parecer en Alemania y se da por descontado que el fabricante coreano que se ha llevado la adjudicación levantará sus instalaciones en un solar de la Ciudad del Transporte

Descarga de baterías ya montadas en la factoría de Volkswagen en la ciudad alemana de Zwickau
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Descarga de baterías ya montadas en la factoría de Volkswagen en la ciudad alemana de Zwickau
Descarga de baterías ya montadas en la factoría de Volkswagen en la ciudad alemana de Zwickau

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Carlos Lipúzcoa

Actualizado el 22/09/2023 a las 12:13

Ha sido una lucha numantina, pero la lógica empresarial finalmente se ha impuesto. La fábrica de ensamblaje de paquetes de baterías finalmente se ubicará fuera del recinto de la Volkswagen Navarra y será la coreana Hyundai Mobis la que suministrará estos componentes desde unas instalaciones propias que levantará, con toda probabilidad, en terrenos de la Ciudad del Transporte. Ha sido el grupo el encargado de trasladar la negativa a reconsiderarlo “salvo que pasara algo extraordinario”, cosa que está “prácticamente descartada”. Es una píldora muy amarga que se tendrá que tragar el comité (13 UGT, 8 CC OO, 5 ELA, 3 LAB y 2 CGT), ya que la representación social había mantenido hasta el último momento la esperanza de lograr un cambio de postura por parte del grupo automovilístico alemán, que sí dio luz verde a que la factoría de Seat en Martorell contara con su propia fábrica de ensamblaje de baterías.

Todos los esfuerzos de los últimos meses, que no han sido pocos, han resultado finalmente en vano. La renuncia ha venido impuesta desde Alemania, que ha priorizado el ahorro a corto plazo y la acumulación de recursos económicos de cara a financiar la electrificación de toda su gama. No había dinero así para financiar la construcción de una fábrica de montaje de paquetes de baterías propia, un verdadero varapalo que contrastó con la luz verde para que la factoría de Seat en Martorell levantara la suya propia.

El grupo Volkswagen se evita con ello el desembolso de entre 200 y 300 millones de euros, una cantidad que, no obstante, terminará pagando con el paso de los años a través del sobrecoste que Hyundai Mobis aplicará al montaje de las baterías. La propia dirección de Volkswagen Navarra había elaborado una propuesta “viable y rentable” para construir la fábrica de ensamblaje de baterías dentro del recinto de Landaben, pero no ha habido forma humana de torcer el brazo a los máximos responsables del grupo en Alemania.

La fábrica de ensamblaje de paquetes de baterías en Volkswagen Navarra ha sido una historia por fascículos que comenzó con muy buenas sensaciones. En febrero de este año se pensaba que era cosa hecha y que pronto se iba a confirmar oficialmente la inversión. Se llegó a hablar que iba a suponer una inyección de 300 millones y la creación de 500 nuevos empleos. Semanas después y ante la falta de noticias al respecto, esta primera impresión inicial se fue torciendo con importantes chascos a golpe de titular. En abril la dirección de la empresa confirmó que no había dinero para costear la construcción de la fábrica de baterías, lo que derivó en varias ruedas de prensa del comité para denunciar la situación. El nerviosismo hizo presa en la parte social cuando se supo de las gestiones del Gobierno de Navarra para buscar acomodo para un proveedor de baterías en la zona de Noáin, lo que motivó un viaje a Alemania a final de abril para aclarar la situación.

No se sacaron conclusiones claras de aquellas gestiones, pero parecía que no había una decisión definitiva al respecto, lo que dejaba cierto margen de maniobra. Se aprovechó el tiempo para contactar con cualquiera que pudiese intermediar, como la entrevista en julio con el congresista socialista navarro Santos Cerdán, a la sazón secretario de Organización del PSOE y con línea directa con el presidente Sánchez. Pero en agosto, durante las vacaciones de la plantilla, Hyundai Mobis anunció un acuerdo con Volkswagen para fabricar en España paquetes de baterías para sus coches eléctricos pequeños, un comunicado que no desvelaba la localidad concreta donde se asentarían sus nuevas instalaciones, pero que indicaba que iba a estar cerca de una fábrica del grupo alemán. Dado que en julio Seat había confirmado oficialmente la construcción de una fábrica propia de baterías, se dio por descontado que debía tratarse de Volkswagen Navarra. Tras un último intento con nuevo viaje a Alemania, hubo que asumir que el grupo alemán no iba a dar marcha atrás al acuerdo con Hyundai Mobis, pero quedaba una última batalla por dar antes de firmar las capitulaciones.

TANTEAR A HYUNDAI PARA UBICARSE EN LANDABEN

El plan de contingencia pasaba por lograr que Hyundai Mobis se ubicara en terrenos dentro de la factoría de Landaben con el compromiso de que, en caso de una hipotética espantada del fabricante coreano en el futuro, la marca germana se hiciera cargo de la misma y su plantilla. Se tanteó así la posibilidad, aunque debía superar dos obstáculos. Por una parte, había que buscar una fórmula alternativa respecto a la inversión que iba a hacer Nasuvinsa en los terrenos de la Ciudad del Transporte, de titularidad pública, para hacerla compatible con su construcción en un solar propiedad de Volkswagen Navarra. Aunque difícil, se cree que podría haberse articulado una solución. Sin embargo, hubo segundo obstáculo que resultó insalvable. La marca alemana exige la exclusividad en todos aquellos proveedores que se instalan dentro de los recintos de sus fábricas, requisito que Hyundai Mobis no estuvo dispuesta a acatar.

La cuestión de la fábrica de baterías ha estado rodeada en las últimas semanas de una campaña mediática para vender las bondades de Hyundai Mobis a partir de unas declaraciones de un directivo de esa empresa, algo que se sospecha que se ha orquestado desde el entorno de Seat. Según estas informaciones, “no se descarta” la fabricación de otras piezas en las nuevas instalaciones del fabricante coreano de componentes de Ciudad del Transporte. Estas declaraciones, aunque encajaban con la negativa a acatar la exclusividad que se le exigía a Hyundai Mobis para instalarse en Volkswagen Navarra, eran tildadas por distintas fuentes consultadas como demasiado endebles y sin ningún compromiso firme de cara a crear empleo y actividad económica. Con este triste final, el comité ahora centrará sus esfuerzos en concretar un pacto por el futuro lo más ambicioso posible y un nuevo convenio que engrase el tránsito hacia la electromovilidad.

DESENCANTO CON EL PAPEL DEL GOBIERNO FORAL

De la experiencia de todos estos meses llenos de altibajos, ha dolido especialmente en el seno del comité de Volkswagen Navarra que el Gobierno foral haya actuado como facilitador para la llegada de Hyundai Mobis, cuando lo que se esperaba era un mayor compromiso con la plantilla de la principal empresa industrial asentada en Navarra. Muchos creen que ha faltado arrojo institucional para mejorar la posición de Volkswagen Navarra y se ha desaprovechado la conexión socialista que se presumía entre María Chivite y Pedro Sánchez.

Este punto de vista, lógicamente, no es compartido desde el Ejecutivo de Navarra, que siempre ha argumentado que quedaba fuera de su alcance influir en decisiones empresariales de inversión como la ubicación de la fábrica de baterías. Al contrario, se entiende que se ha hecho todo lo posible por favorecer una decisión en línea con los intereses del comité mediante una amplia oferta de ayudas y desgravaciones. Además, desde el Gobierno de Navarra se considera una victoria, tal como reiteró este jueves en el Parlamento María Chivite, la llegada de una nueva empresa como Hyundai Mobis, que va a crear cientos de puestos de trabajo con una potente inversión industrial.

La apuesta por externalizar de la fábrica de ensamblaje de paquetes de baterías entraña importantes riesgos, tal como han venido advirtiendo desde el comité de Volkswagen Navarra a lo largo de los últimos meses. El más evidente es la pérdida de competitividad frente a Seat Martorell, con quien se disputará la adjudicación de futuros modelos del grupo, debido a un sobrecoste de 300 euros por coche, importe que se lleva Hyundai Mobis por los trabajos de montaje y costes logísticos. Para una producción estimada de unos 150.000 coches eléctricos desde 2026, esta desventaja se traduce en unos 45 millones anuales que Landaben tendrá que enjugar de otras partidas.

A ello se sumarían los problemas de sostenibilidad medioambiental que implica el transporte de las baterías desde la Ciudad del Transporte hasta Landaben, lo que generará emisiones que irán en dirección contraria a la pregonada reducción de gases de efecto invernadero de los coches eléctricos. La pérdida de contenido a futuro, dado que los venideros modelos eléctricos tendrán menor carga de trabajo por unidad, también hace temer una menguante capacidad industrial de Volkswagen Navarra y, por ende, del tamaño de su plantilla.

Las sensaciones que quedan tras esta frustrante experiencia son que Seat ha sabido jugar mejor sus cartas para retener en Martorell la mayor cantidad posible de actividad industrial. Ahora pelea por lograr una segunda plataforma para coches eléctricos de mayor tamaño, lo que conjuraría el peligro de un sobrante de plantilla.

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