Maneras de emprender
Los hermanos Guindano reinventan el Hotel Xabier con una nueva bodega para el enoturismo
Santiago Guindano, sumiller y hostelero, ha tomado las riendas del negocio de sus padres junto a su hermana mayor María José


Actualizado el 05/10/2024 a las 17:49
Recuerda el sumiller Santiago Guindano Laborda (1993) que cuando era pequeño e iba junto a su padre José María Guindano a dar de comer a los animales que tenían en una pequeña granja en Javier, donde nació y se crio, éste siempre almorzaba pan y vino.
“Era un amante del vino”, rememora. Su padre fue la cabeza visible del negocio que regentó junto a su madre, Aurora Laborda, hasta que falleció, en 2016: el Hotel Restaurante Xabier, un remanso de descanso y buen comer frente al Castillo de Javier.
Un negocio que ha dado paso a la nueva generación y tras el que hoy encontramos no solo a Santiago, sino también a su hermana mayor, M.ª José. Entre ambos, y todavía bajo la batuta de su madre hasta que se jubile, custodian este emblemático hotel e incorporan nuevas ramas al negocio, como la recién estrenada bodega donde ofrecen catas y cenas maridaje.
Cuenta Santiago que el edificio nació como una Casa de Ejercicios de los jesuitas, y que se convirtió después en una hospedería. “Un matrimonio de la zona abrió el restaurante y mi padre empezó a trabajar como camarero en él porque, a pesar de proceder de familia agricultora, le encantaba la hostelería”, relata. “Le ofrecieron tomar las riendas cuando se jubilaron, y mientras buscaba trabajadoras entre los pueblos de la zona, conoció a mi madre y se enamoró”, cuenta. Y en ese mismo edificio, ya reformado y acomodado, dieron vida no solo a un negocio hostelero, sino también a una familia de 11 miembros.
“El traspaso no ha sido difícil porque tanto mi hermana como yo llevamos aquí desde que nacimos. De pequeños, nuestro fin de semana duraba de lunes a viernes, que nos íbamos al colegio y jugábamos; de viernes a domingo veníamos aquí a ayudar”, cuenta. Eso sí, pasar a formar parte del proceso de decisión es otra cosa. “Ha sido un paso raro, porque he pasado de estar haciendo lo que me decían mis padres a pensar: ahora el que manda eres tú (por él); es muy complicado”, dice.
Santiago entró en el negocio de forma más seria cuando se jubiló el anterior encargado de la carta del restaurante, que entonces contaba con unas 100 referencias de vino. Fue su padre el que le animó a asumir ese papel. “Con el paso del tiempo nació en mí una pasión impresionante”, confiesa. No fue hasta el año pasado, en diciembre, cuando decidió apostar por una nueva rama para el negocio familiar, dándole protagonismo al vino. “Ya contábamos con un cuarto de estanterías con vinos serios, pero los poníamos en carta y la gente veía los precios y se asustaba. Así que dije, hay que crear un espacio dedicado al vino”. Y nació su bodega. Su papel ahora, además de llevar las riendas del negocio junto a su hermana, “apoyar en todo que lo surja” y ser el sumiller en el restaurante, es asumir el trabajo en bodega, donde ya cuenta con unas 1200 referencias.
Potenciar el turismo de la zona
La idea de Santiago es abrir el negocio familiar hacia el enoturismo. Organizó el pasado 17 de julio una cata de vinos “icónicos”. El éxito fue tal que la próxima, que la hará el día 11, ya está completa. “Estamos trabajando en desarrollar un plan enoturístico, no solo para nuestro negocio, sino para toda la zona”, explica. Su idea consiste en ofrecer planes de viajes de dos o tres días en torno al vino. “Que disfruten de una cena maridaje aquí, en el restaurante, duerman, y después puedan hacer una ruta por bodegas de la baja montaña. Les damos visibilidad y potenciamos su producto”, detalla. Y su idea es organizarlo con sociedades privadas de aficionados al vino de Madrid, Barcelona o Bilbao, con las que ya ha contactado, y abrirlo también a cualquier público. “Lo bueno que tiene el vino es que lo puede disfrutar cualquiera, el que sabe y el que no sabe”, afirma.
La plantilla, su fortuna
El mayor reto que afrontan ahora es la jubilación de su personal, empezando por su madre, que será el próximo año, “sobre todo porque esto funciona gracias a ella”, alaba. Pero no es el único, también tienen que relevar al cocinero con el que llevan trabajando 25 años, Guillermo. “La implicación que tiene es como si fuera de la familia. Se moja por el negocio. Se va a su casa y al día siguiente viene y dice: “oye, mira, he pensado en vez de hacerlo esto así, lo vamos a hacer de esta otra manera”’, describe. “Pero con todos los empleados nos pasa eso. Tenemos una suerte tremenda. Porque todos llevan mucho tiempo con nosotros y estamos donde estamos por su entrega y porque nos acompañan en cada paso que damos”, termina.
DNI
Santiago Guindano Laborda nació en Javier el 12 de mayo de 1993. Sus padres, José María (fallecido) y Aurora, han regentado durante 50 años el Hotel Restaurante Xabier. Tiene ocho hermanos: María José, Alodia, Xabier, Íñigo, Berta, Eusebio, Sancho y Aurora. Estudió en el colegio de Sangüesa y de allí pasó al Redín de Pamplona. Se fue a California a cursar Administración y Finanzas, y volvió a Navarra, donde terminó Administración, Finanzas y Marketing en el Foro Europeo. Se ha formado como sumiller en el WSET y en la Cámara de Comercio de Navarra.