El pacharán aguanta el tipo en la barra del bar
De la sobremesa al chupito nocturno entre los jóvenes, el pacharán sostiene su venta anual en 3,5 millones de litros. Estos días, inicia la cosecha. Domesticado desde los años 90, el endrino se cultiva en 130 hectáreas para hacer 'Pacharán Navarro'


Actualizado el 23/09/2025 a las 08:02
Chupitos de melón, de sandía o de la clásica gominola con forma de corazón. El pacharán ha encontrado un hueco en el mundo de la noche juvenil. En las barras de los bares, a precio mucho más accesible que los cubatas, el pacharán convive, y compite, con licores de nueva creación gracias muchas veces a la química. Frente a ellos, el chupito de ‘Pacharán navarro’ destaca como una opción más natural. “Sus ingredientes son anís y endrinas. Nada más. Sabes qué te estás metiendo en el cuerpo. Tomado en su justa medida, porque es alcohol, es digestivo y una muy buena opción”, afirma el presidente de la Asociación de Barmans de Navarra, Carlos Rodríguez.


El veterano restaurador asegura que el pacharán también goza de buena salud como bebida de trago largo con adeptos que lo suelen pedir mezclado con refresco de naranja. “El pacharán funciona muy bien en coctelería, con la naranja o mandarina e, incluso, chocolate. También me gusta como queda con mango”, comenta.
Esta mudanza de pacharán de la sobremesa a la noche ha contribuido a que las ventas de ‘Pacharán navarro’ se mantengan “estables” en los últimos años. “Cerramos el año pasado con unas ventas de 3,5 millones de litros. Prácticamente aumentamos un 1%, algo muy difícil en un momento en el que todo lo que sea alcohol tiende a la baja. Este año, vamos más justos. En la noche y entre los jóvenes funcionan las modas. Frente a ellas, el pacharán es lo de siempre, lo tradicional. Tiene mucha competencia”, afirma el presidente del Consejo Regulador de la Indicación Geográfica Protegida (IGP), Adrián Subía. Las ventas generan casi 30 millones de euros a las siete empresas elaboradoras integradas en la marca de calidad.
UNA COSECHA MEDIA
En estos días acaba de comenzar una nueva cosecha de pacharanes, o endrinas, en Navarra. Fue a principios de los años 90 cuando el arbusto del pacharán, que crecía salvaje en los caminos y montes navarros, se domesticó. Se le dio forma de árbol, se seleccionaron las variedades más productivas y hoy se recolecta mecánicamente. En concreto, con un sistema similar al del olivo, una máquina que envuelve el tronco del árbol con una lona en forma de paraguas invertido, que hace vibrar el árbol unos instantes mientras el fruto cae a la citada cubierta.
En Navarra existen 130 hectáreas de pacharanes cultivados en localidades como Sesma, Funes ,Mendavia y Dicastillo. Las cultivan 25 agricultores que mantienen contratos con las empresas. “El precio anda sobre los 80-85 céntimos el kilo. Llevamos años en esos precios. ¿Si es rentable? Para mí, sí es más rentable que un cereal de secano, aunque también hay años que flaquea y no da apenas kilos”, señala Carmelo Macua González, agricultor de Dicastillo.
El productor recuerda que diversificar cultivos es clave en cualquier explotación y señala el pacharán como un cultivo que entra en el mapa de cultivos de la zona. “Un árbol de pacharán no da frutos en cantidad hasta los cuatro años y luego puede durar unos quince años. Si te da entre 5.000 y 6.000 kilos pro hectárea está bien”, apunta.
Tanto Carmelo Macua como Adrián Subía consideran que la cosecha de este año será “media” . El presidente de la marca de calidad se aventura a predecir que se recolectarán entre 500.000 y 550.000 kilos, pero el dato no se conocerá hasta finales de octubre cuando se ponga punto final a la campaña. “Esperemos que no haya tormentas que estropeen las endrinas”, dice el directivo.
Las siete empresas integradas en la marca de calidad son: DZ Licores, Destilerías La Navarra, Licores Baines, Hijos de Pablo Esparza, Licores Azanza, J. Etxabarri Licores Usua , y Vinos y licores Ordoki.