Relevo generacional
Ana Bravo: "Soy profesora de matemáticas en Lodosa y voy a plantar 5 hectáreas de olivo en Corella"
Es una de las jóvenes que ha terminado este martes 20 de mayo el curso obligatoria para instalarse en el sector primario. La joven, natural de Granada, cuenta que quiere mezclar técnicas y maneras de producción de Navarra y Andalucía


Actualizado el 21/05/2025 a las 11:24
Ana Bravo Espinar cuenta que es profesora de Matemáticas en el instituto de Lodosa. "Soy la hueso y ahora voy a ser la hueso de aceituna" bromea esta andaluza porque ha pedido unos meses de permiso en ladocencia para poder hacer realidad su sueño: plantar olivos y, en el futuro, elaborar su propio aceite de oliva. Hija única, quiere seguir la tradición aceitunera paterna. Y lo quiere hacer en Navarra. En concreto, su proyecto es plantar "en las próximas semanas, si la lluvia nos deja, cinco hectáreas de olivos" en Corella.
Esta andaluza, que "por amor" se fue hace diez años a vivir a Logroño, es una de las jóvenes que este martes ha recibido el diploma por haber terminado el curso obligatoria para acceder a las ayudas de primera instalación en el sector agrario. "Mi padre estaba al principio súper enfadado conmigo porque le dejaba tirado con la explotación que tiene allí de aceitunas y entonces dije: Pues voy a poner una explotación aquí, porque no quiero que se pierda la tradición familiar. ¿Por qué Corella? Porque me flipó Navarra y me parece un lugar muy fértil en comparación con Andalucía. Creo que la combinación de maneras de producir y de elaborar de ambas tierras puede dar un resultado maravilloso".
La joven es consciente de que con cinco hectáreas, su explotación será un complemento. "De momento, espero compaginar la docencia con la agricultura, pero espero ir poco a poco a más en el campo porque tengo esa espina dentro y un día dedicarme al 100%. Entre las variedades que quiere cultivar figura la picual. "Tengo algunas de las estrategias de allí, andaluzas. Y mi idea es intentar innovar aquí, con algún proceso productivo, traérmelo y ver qué tal se da aquí", detalla ilusionada. "Sentía que tenía que hacer cosas nuevas. Por tradición, por pasión, porque sentía que había algo ahí dentro que se perdía y no quería que se perdiera. Mis abuelos, mis tatarabuelos... Todos han estado siempre en el campo. Espero dar con un gran aceite navarro andaluz", concluye con una sonrisa.
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