Sindicatos de Sunsundegui esperan este jueves la pérdida de 300 empleos
Una propuesta, pendiente de refrendo judicial, puede estirar la actividad de la carrocera hasta el 31 de julio para acabar 12 autobuses de Volvo


Publicado el 30/04/2025 a las 05:00
Ironías del destino, el Día del Trabajador el grueso de los 336 empleados de Sunsundegui perderán su ocupación, como observan fuentes sindicales. Sin inversor alguno que haya presentado una oferta en firme durante el proceso de liquidación, iniciado el pasado día 14, este 30 de abril expira el plazo del Expediente de Regulación Temporal (ERTE) que afecta a la plantilla. La situación se antoja irreversible como consecuencia de un estado financiero de la firma que abocó en otoño a solicitar la declaración de concurso de acreedores. Su débito de 50 millones, al tiempo de suponer un lastre en su viabilidad, disuadió a la casi veintena de inversores de formalizar una propuesta de compra.
Cierto es que este martes aún no había auto judicial sobre el desenlace indeseado para los trabajadores, pero los sindicatos dan por hecho la pérdida del empleo desde este jueves 1 de mayo. Ahora bien, el ERE puede dejar al margen de manera provisional a un grupo de 40 asalariados. La hipótesis adquiere su sentido desde que el lunes la administración concursal trasladó al comité de empresa una propuesta de Volvo para terminar 12 autobuses, pendientes de carrozar en Alsasua. Aseguran fuentes sindicales que la multinacional sueca trasladó la semana pasada la posibilidad. Así las cosas, a efectos laborales, el pedido aseguraría trabajo a unos 40 empleados de los 336 de Sunsundegui. Conforme fuese completándose las unidades, el número iría menguando hasta que el conjunto acabase siguiendo el destino de sus compañeros despedidos desde el 1 de mayo.
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PROCESO DE LIQUIDACIÓN
Así las cosas, y siempre que la opción de los 12 últimos autobuses de Volvo fuese adelante, la empresa no se cerraría en tanto en cuanto hubiese actividad, tal y como interpretan asesores jurídicos de sindicatos. La última palabra, en cualquier caso, la tiene el juzgado.
Más allá de las posibilidades barajadas, el cúmulo de deuda ha abocado a la carrocera de autobuses a una situación extrema, Su posible cierre supone un duro revés para Alsasua y el resto de la Sakana, ya que existen otros 150 puestos de trabajo, adscritos a empresas proveedoras, pendientes de un hilo.
Los actuales derroteros distan del optimismo que se instaló en la factoría cuando a finales de 2023 firmó un contrato con Volvo para carrozar dos modelos de última generación que, con los cálculos económicos de la propia carrocera, suponía un impulso en su aspiración de enderezar su rumbo y consolidar su futuro en el mercado internacional.