Los nuevos pulpos de Volkswagen Navarra provocan paros en la fábrica
Tres sindicatos advierten que los ganchos que transportan los coches eléctricos aumentan el riesgo de lesiones


Actualizado el 14/04/2025 a las 13:01
El arranque en la producción de coches eléctricos en Volkswagen Navarra ha generado una nueva polémica con la introduccón de los nuevos ganchos que transportan las carrocerías en una fase de la producción. Los ganchos, también conocidos como pulpos, son estructuras metálicas que mantienen suspendidos en el aire los vehículos durante el montaje mientras estos no están equipados con las ruedas.
Ahora que se han empezado a montar las primeras unidades de preserie del SUV eléctrico Skoda Epiq se han ido introduciendo poco a poco en la cadena de montaje unos nuevos ganchos más grandes capaces de transportar las carrocerías de mayor porte de los vehículos de baterías respecto a los coches de combustión.
Las quejas vienen de que estos nuevos pulpos obligan a adoptar posturas forzadas y el riesgo de lesiones, según los tres sindicatos minoritarios de la factoría de Landaben (ELA, LAB y CGT). Ello ha llevado a estas centrales a convocar una huelga para el lunes 28 de abril, una medida de presión con la que buscan forzar a la empresa que haga modificaciones en los ganchos para garantizar la salud laboral de los trabajadores de montaje.
Estos sindicatos han llegado a reclamar la intervención del Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (ISPLN) para obligar a la dirección a realizar una "evalucación de riesgos más completa".
La polémica en torno a los nuevos ganchos y los problemas ergonómicos se viene prolongando en los últimos meses. Desde que se empezaron a introducir en la cadena de montaje, han generado discusiones por dificultar el trabajo de los operarios.
La falta de avances ha llevado a los sindicatos minoritarios a acusar a los mayoritarios (UGT y CC OO) de estar sometidos a los intereses de la empresa. Esta acusación ha sido rechazada de plano por el presidente del comité, Alfredo Morales (UGT), que ha censurado a los minoritarios por romper la unidad sindical en este tema.
"La reconversión de la fábrica para la producción de coches eléctricos está encontrando problemas técnicos que, efectivamente, existen, como es el caso de la ergonomía de los nuevos ganchos. Todos los sindicatos hemos reclamado a la empresa que los solucione y algunos de ellos se han salido de esa unidad", ha lamentado Morales este lunes.
El presidente del comité ha asegurado que la polémica de los pulpos "se solucionará" antes del lanzamiento de los eléctricos el año que viene. En ese sentido, ha recordado que Christian Vollmer, miembro del comité ejecutivo de la marca Volkswagen, garantizó en su reciente visita a Volkswagen Navarra a "hacer las inversiones necesarias para mejorar esta situación".
En la misma línea, el máximo representante de CC OO en Landaben, Carlos Zalduendo, ha asegurado que siguen trabajando con la dirección de la fábrica para solucionar el problema de ergonomía. "Seguimos reclamando para que se mejore el gancho y las condiciones de los operarios no empeoren respecto a los actuales pulpos", ha destacado. Zalduendo ha reconocido que la dirección había dicho inicialmente que no era posible mejorar la ergonomía de los ganchos, pero se ha mostrado convencido de que "se harán las inversiones necesarias" para cambiar esta situación.