Verano en mi pueblo
Terapias vespertinas en Lakuntza: "Vivimos el día a día"
Ir a la piscina, jugar al ping pong o dar vueltas con la bicicleta por el pueblo, son algunos de los pasatiempos que escogen los jóvenes de la localidad


Actualizado el 08/08/2025 a las 23:03
En contraste con el parque de Lakuntza, que rebosa de niños que juegan, padres que vigilan y cuadrillas que pasan la tarde como alternativa a la piscina, el centro de jubilados Gure Nahia se resguarda del mal día y disfruta de la tranquilidad con conversaciones y partidas de parchís y mus. Casi todas las mesas están ocupadas, mientras varios voluntarios cocinan la cena: hoy toca ensalada de pasta. Para 35. En la barra, donde ya no queda ni un taburete libre, Socorro Artieda, exalcaldesa del pueblo, manda. “Dicen que soy la jefa pero no es verdad. Yo vengo aquí a hacer terapia de grupo con las amigas, a todas horas, hablamos de cualquier cosa. Eso sí, nunca criticamos. Solo a la que se va primero a casa”, explicaba entre risas Artieda, acompañada por sus amigas.
Desde el club de jubilados de la calle Larraineta los voluntarios organizan actividades y comidas: “Llevamos un mes trabajando desde las 7 de la mañana”, detallaron. Y ahora más, al ser uno de los únicos establecimientos abiertos.
“Estamos bajo mínimos, tenemos todos los bares cerrados por huelga. El otro día me tuve que ir a tomar café a Pamplona -confesó Artieda entre risas-. Pero aun así hay vida en Lakuntza. La gente sale mucho, disfrutamos estando en la calle. A algunos les gusta hacer excursiones, aunque a nosotros pocas. Que baje San Donato si quiere”.
“En verano la gente se va de vacaciones, el verano aquí se pasa volando. Empiezan las piscinas, pero al mes los niños ya están aburridos de la piscina. Y ahora que el tiempo no nos acompaña, vivimos el día a día: salir y estar lo menos posible en casa. Estamos todo el día en la calle”, comentaban las vecinas de Lakuntza, apostadas en la barra. “Si hace malo la gente no sale, excepto los que no sabemos estar en casa”, agregó Socorro Artieda.
Otros que tampoco pisan su casa en Lakuntza son los jóvenes. El parque estaba abarrotado de niños y padres por un lado, y las cuadrillas de adolescentes que mataban el tiempo jugando al fútbol o socializando. Aunque, entre los 1325 habitantes del pueblo, también había quien prefería planes más alternativos. En una esquina del parque, Uxue, Iraia y Zuriñe , vecinas del pueblo, se tiraban las tres juntas en una tirolina.
-¡No os subáis todas a la vez que os la vais a cargar! -gritaban sus amigas Sara y Laia, que temían quedarse sin montar. Pero la tirolina aguantó, y las niñas se juntaban para decidir qué harían por la noche.
“Nuestro plan es ir a la piscina todo el día. Allí nos bañamos, compramos chuches y jugamos al Uno, a la escoba o a las familias. Y por la noche venimos aquí al parque, porque están todos los de nuestra edad. Hablamos y jugamos hasta las 12 de la noche”, contaron Uxue, Iraia y Zuriñe.
En la otra esquina, un grupo de niñas jugaba al ping pong con un balón de fútbol. El juego era sencillo, se colocaban en los dos extremos de la mesa y pasaban el balón de un lado al otro. La que remataba debía ir corriendo al otro extremo, creando así una ruleta que se interrumpía cuando una fallaba, quedando inmediatamente eliminada.
“Pasamos todo el día en la piscina y por la noche venimos al parque o damos vueltas por el pueblo. También quedamos para ver pelis en la casa de alguna. Aunque ahora muchos se van de vacaciones”, contaron Daniela Mikeo y Julieta Galbán, de 15 años.
“Solemos venir aquí al colegio a jugar al fútbol o al río. Antes hacíamos cabañas y chabolas, ahora ya nos da pereza. Una vez hicimos San Donato pero ya no vamos mucho al monte. También vamos a las fiestas de los pueblos, fuimos un día a San Fermín pero nuestros padres no nos dejan más”, confesó entre risas Xabat Arraiza, acompañado de sus amigos en el columpio nido del parque.
“Una semana sin piscina llevamos. Los niños suelen quedar con la bici en la plaza y bajan juntos. Cuando hace malo solemos ir a la cubierta fija de la plaza frente a la iglesia o pedimos las llaves del frontón”, añadió Nerea Galarza, vecina del pueblo.
El Ayuntamiento y la Mancomunidad organizan por las mañanas campus de fútbol, triatlón, ludoteca y todo tipo de actividades por la mañana por los niños. Por la tarde el plan se reduce en ir a la piscina o al parque. Y cuando hace malo en el parque hay gente a todas horas. En el club de jubilados y en el parque se ven las dos caras del verano en Lakunzta.
