Receta deportiva: menos pastillas y más zapatillas en Leitza
La ‘Receta deportiva’, expedida con prescripción médica, combate colesterol, diabetes o problemas cardiovasculares en navarros que se suben ahora a la báscula con una sonrisa y presumen de salud. En cuatro meses, 35 vecinos de Leitza dan fe del cambio


Publicado el 13/10/2023 a las 05:00
Marisol Sucunza Berasáin recurre, con un poso de humor, a un arte cultivado con ritmo e imaginación para advertir de la iniciativa personal que tuvo para inscribirse en el programa orientado de ejercicios en el polideportivo de Leitza. “Soy un bertso libre”. Convencida del beneficio que aporta a su salud, siempre tuvo un hueco en su agenda para la actividad física. “De joven corría y luego me inscribí en un gimnasio”. Ahora, acompaña a Heli Ortega Ortega en sus paseos matinales en un entorno natural privilegiado como el que adorna a Leitza.
Su amiga y compañera de caminatas es uno de los 35 vecinos de la localidad con Receta deportiva, expedida desde hace cuatro meses por el personal médico y de enfermería del Centro de Salud como antídoto a males que aquejan al cuerpo y que, de no ofrecerlo, requieren de pastillas para frenar el riesgo que entrañan. Se trata de una iniciativa que aúna al personal sanitario, el Ayuntamiento y la sociedad pública Anikote, gestora de las instalaciones deportivas, en una causa común ante dolencias asociadas al sendentarismo y enfermedades silenciosas que socavan la paciencia y la salud. Paso a paso a la salud. Pausoz Pauzo Bizi Kalitatera, que en localidades de la Cuenca de Pamplona comenzó años atrás a desarrollarse bajo un lema clarificador de Menos pastillas, más zapatilla, se dirige a una “población sedentaria, de riesgo cardiovascular (diagnosticados de diabetes, colesterol, obesidad, hipertensión….) así como a pacientes con otras enfermedades que se puedan beneficiar de la práctica de actividad física (artrosis, enfermedades relacionadas con la Salud Mental”. La descripción corresponde al Equipo de Atención Primaria de la Zona Básica de Leitza-Goizueta y a la gerente de Anikote, la técnica deportiva Miren Latasa Barberena. La coincidencia en el mismo área de cobertura sanitaria de Miren Latasa y la médico Maite Ayarra, adscrita hoy en Goizueta, favoreció trasladar a Leitza lo que en Huarte y Valle de Egüés era una práctica con resultados beneficiosos.
El modelo, exportado a otros rincones de Navarra como Sakana, requiere por de pronto de la implicación del personal sanitario. De la conversación mantenida en consulta y bajo precripción, los pacientes salen con la indicación de cambiar de rumbo en su vida y en su itinerario conocido. “En vez de ir a la pastilla a la farmacia, acuden al polideportivo”, señala Miren Latasa. En su primer contacto en el polideportivo surge la pregunta del millón: “¿Hace usted ejercicio físico?”
Tras explicar el contenido de la propuesta y preguntar por si se padecen“lesiones o dolores”, la gerente y la monitora deportiva, Irati Moreno Plas, definen un plan individualizado. Acomodado a cada caso, combina movilidad -lo que se denomina plan aeróbico en cintas o bicicleta estática, por ejemplo, con “un trabajo de fuerza” en máquinas de musculatura. El objetivo: transformar la grasa en músculo. Y se obra el milagro. A falta de corroborarlos en analíticas, salvo las excepciones de pacientes que por sus circunstancias personales han sido sometidos a pruebas médicas, los resultados no han podido ser más satisfactorios: “Hay médicos que están alucinando. ‘Pero, ¿qué has hecho?’, les dicen a sus pacientes al ver la mejoría”. “Las personas han mejorado”, sostiene la enfermera Josune Uranga Agirre. La evolución se aprecia en “los dolores de espalda, ahora mucho más controlados”.
NO SÓLO ES ANDAR
En Leitza “hay mucha costumbre de andar”, añade. Pero para “prevenir enfermedades cardiovasculares”, por ejemplo, es preciso -dice- “trabajarse la mitad superior del cuerpo”. Como incentivo a la participación, el convenio suscrito con el Ayuntamiento aminora la carga económica: “Las tarifas para las personas usuarias con prescripción son bajas”. Oscilan al mes entre los 3 euros de personas jubiladas y 5 de las que no lo son.
La aplicación en Leitza certifica el descubrimiento de 1953 del médico inglés Dr. Morris que, “en su célebre estudio del autobús observó que los cobradores de autobús, en continuo movimiento, tenían menos enfermedades cardiovasculares y morían más tarde que los conductores, siempre sentados. Tras este hallazgo estudió a los trabajadores de Correos y vio que los trabajadores de oficinas desarrollaban más enfermedades del corazón y morían antes que los repartidores de cartas”. Lo que hace 70 años observó un investigador con buena intuición es hoy una realidad que es sinónimo de salud y motivo de alegría.


