Verano en mi pueblo
"La tranquilidad de Fontellas es ideal para pasar el verano"
Las instalaciones municipales son punto de encuentro durante el verano en Fontellas
Publicado el 19/07/2025 a las 05:00
En esta localidad ribera cercana a Tudela, todos los vecinos coinciden en lo mismo: el pasatiempo principal durante el verano son, sin duda, las instalaciones municipales. Allí, el ritmo de las tardes estivales se marca entre baños, sombra y deporte.
El recinto cuenta con una piscina principal para adultos y otra para los más pequeños, rodeadas de una amplia zona de césped, un bar con terraza y varias pistas deportivas. Todo ello lo convierte en un punto de encuentro habitual para vecinos de todas las edades. “Hay muchísimo espacio, tanto de hierba para tomar el sol como de agua para poder bañarse”, explica Begoña Palacios Hernández, vecina de la localidad. Ella lleva más de 25 años acudiendo a estas piscinas cada verano. “Es el lugar idóneo para pasar el verano”, asegura.
La tranquilidad es uno de los aspectos más valorados por quienes frecuentan el lugar. El ambiente es relajado, con tumbonas ocupadas por vecinos que leen, charlan o simplemente descansan mientras el sol cae lentamente sobre el césped. La sensación de familiaridad lo inunda todo. “Aquí nos conocemos todos, sabemos dónde coloca la hamaca cada persona, de quién es cada toalla o qué mesa del bar ocupa cada cuadrilla”, coinciden varios locales.
Los niños también hacen del recinto su lugar favorito. No solo disfrutan del agua, del parque infantil o de las canchas deportivas, sino que aprovechan para dar muestras de su ingenio. A la entrada del recinto, se agrupan para vender pulseras hechas a mano a los visitantes. Con soltura y simpatía, intentan convencer a quienes pasan por allí de que compren alguna. “Es para conseguir un poco de dinero para verano”, explican. Su espontaneidad y desparpajo sorprenden, teniendo en cuenta su corta edad.
El ambiente familiar que se respira en Fontellas ha hecho que, especialmente este verano, el pueblo se haya convertido en uno de los destinos favoritos para muchos tudelanos. El motivo no es otro que la reciente reforma de sus propias piscinas municipales, que ha hecho que algunas familias se desplacen a localidades cercanas. Una de ellas es la de Alfonso Calvo Poyo, que se traslada cada tarde con su mujer y su hijo. “Es un lugar perfecto para venir con tus niños, tumbarte a la sombra para aguantar el calor y dejarlos que disfruten sin ninguna preocupación”, explica. Y no es el único, ya que la venta de abonos ha alcanzado el cupo máximo.
Desde el año pasado, el gimnasio anexo al complejo acuático también ha ganado protagonismo. Cada vez son más las personas que se animan a participar en las actividades dirigidas que allí se imparten. Entre las más populares están las sesiones de entrenamiento GAP o HIIT, además de las clases de zumba. La vecina María Jesús Zabalza Compains, habitual en las sesiones, comenta que se siente “muy cómoda porque se adapta al público de todas las edades”. La sala está a rebosar, y Zabalza atribuye el mérito al nuevo monitor. “Rubén Orozco es muy bueno en su trabajo. Desde que está él, cada vez más gente se anima a participar”, destaca.
Pero más allá de las piscinas y el gimnasio, Fontellas también ofrece alternativas. Los jóvenes, por ejemplo, aprovechan estos meses para reencontrarse con sus amigos. “Es una bendición volver al pueblo en verano. Al ser pocos no hay mucha actividad en invierno, pero en estas fechas cambia por completo”, explica Álvaro Sanz Serrano, de 21 años.
Deportes como el tenis, el pádel o el fútbol están muy presentes entre los jóvenes fustiñaneros. Álvaro, junto a otros vecinos, propone torneos deportivos para dinamizar las tardes. “El Ayuntamiento suele prestarse a llevar a cabo las ideas que les proponemos”, señala. Esa disposición institucional permite que el ambiente se mantenga activo y participativo.
En definitiva, el verano en Fontellas no necesita grandes eventos ni programas complicados. Con unas buenas instalaciones, sombra, deporte, agua y compañía, el pueblo consigue ofrecer a vecinos y visitantes una rutina sencilla, pero muy valorada.


