La residencia de San Adrián sale a la calle para visibilizar el alzheimer
Más de medio centenar de personas participó en una marcha organizada desde el centro a la que se unieron diferentes colectivos de la localidad


Publicado el 26/09/2023 a las 19:25
El cielo encapotado no restó el ánimo del más de medio centenar de personas que se animó a participar en la marcha solidaria organizada por la residencia de ancianos de San Adrián con el objetivo de visibilizar el alzheimer. La cita, ya habitual en el calendario del centro con motivo de la celebración del día internacional de esta enfermedad, partió desde la residencia y recorrió varias calles hasta alcanzar la plaza Muerza para regresar después al centro.
Cerca de cuarenta residentes salieron, recientemente, a la calle en una marcha a la que se sumaron amas de casa, integrantes de la asociación de jubilados, personal del centro, familias y también representantes municipales, entre los que estaba la alcaldesa, Marta Ezquerro. Una participación que desde la residencia agradecieron Begoña Villalba y Elisa Fernández, animadora sociocultural y terapeuta ocupacional, respectivamente.
“Llevamos ya un tiempo organizando esta macha coincidiendo con el Día Internacional del Alzheimer. Creemos que es muy importante concienciar a la gente de esta enfermedad y además en la residencia se da la circunstancia de que, a día de hoy, tenemos a muchas personas mayores que la padecen”, relataba Villalba. Se hizo eco además de la importancia de que los diferentes colectivos se sumen a actos como estos, ya que la apertura de la residencia al día a día de San Adrián es otro de los objetivos prioritarios. “Estar en una residencia no es sinónimo de aislarse del mundo. Hay todavía mucha vida y por eso el centro está siempre abierto y nosotros, siempre que podemos, también salimos y miramos al pueblo”, remarcaron las profesionales.
Dentro de esta apertura, la residencia trabaja de forma habitual con el instituto de la localidad recibiendo a sus alumnos asiduamente y devolviendo las visitas al centro educativo estrechando así lazos intergeneracionales. Una vez en la plaza Muerza, los asistentes compartieron un almuerzo antes de regresar a la residencia.