Emoción y nobleza en el quinto encierro de Tafalla
Los toros de la Ganadería Ustarroz de Arguedas han protagonizado el quinto encierro de Tafalla 2025, carrera que se ha resuelto en 2 minutos 24 segundos
Actualizado el 19/08/2025 a las 19:26
El quinto encierro de Tafalla 2025, con menor afluencia que en los del fin de semana, lo protagonizaron este martes los toros de la ganadería Ustarroz de Arguedas. A lo largo de la carrera, que se resolvió en 2 minutos 24 segundos, hubo caídas entre los mozos que dejaron cuatro atenciones leves en Cruz Roja.
Como es habitual desde que retrasaron la hora del festejo, el cohete dio la señal de inicio a las nueve en punto de la mañana. La manada, de cinco castaños y uno negro, salió agrupada desde los corrales, pero, en tan solo cuestión de segundos, uno de los astados cogió la delantera al resto y destacó en solitario durante todo el recorrido.
El cabeza, que ganó distancia del grupo, comenzó envalentonado con algunos tropiezos, pero sin llegar a caer al suelo. Desde el principio, lanzó varias embestidas hacia la derecha, aunque no mostró intención de arremeter contra los corredores, que sí lo vivieron con tensión.
“El primer toro iba buscando y acojonaba un poco, pero el resto ha ido muy bien”, contaba Beñat Seminario Gracia, mozo de Eugi de 33 años, que recordaba ser su tercer año viniendo a Tafalla, acostumbrado a correr los encierros sanfermineros. Mientras el resto de los días se había colocado en la curva de la farola, este martes optó por la parte final: “He visto que había menos gente y he venido aquí porque van un poquito más lentos y puedes tener más oportunidad”.
Tomada la Avenida de Severino Fernández, que la manada cogió por el interior, los tres primeros bureles, entre ellos el de capa negra, continuaron mirones hacia las tablas dejando derrotes al aire.
Así, los animales llegaron estirados a la segunda parte de la avenida dispuestos a tomar la curva de la Estación por la acera, tramo en el que se concentraron caídas entre los mozos. Sin embargo, en la recta hasta la plaza, los corredores que mantuvieron su hueco y pudieron elegir el toro frente al que seguir, disfrutaron de carreras limpias y respetadas.
Casi a los dos minutos y medio, las reses entraban al callejón con un trote mucho más flojo que el alcanzado en un principio, concluyendo casi al paso. En último lugar cerraban el grupo tres de los mansos y un astado que se quedó más rezagado de sus hermanos.
Hodei Villanueva Lizarbe, corredor de 22 años, vecino de Zubiri y Berbinzana, reconocía haber corrido muy a gusto: “Tafalla fue donde me metí a mi primer encierro de toros. Desde entonces, he probado en Peralta, Tudela y, a partir de 2022, también en Pamplona, pero la verdad es que aquí estoy muy contento. Este encierro es muy bueno porque tienes más huecos, es el que más me ha gustado hasta ahora”.
ATENCIONES SANITARIAS
Según las atenciones recogidas en el parte sanitario, hubo cuatro heridos leves. Dos de ellos en la curva de la Estación: un varón pamplonés de 27 años (U.S.R), por abrasión en la palma de ambas manos; y un mozo de Huarte de 28 años (M.F.F.), atendido por un raspazo en el codo derecho.
Los otros dos heridos los recibieron en la curva de la farola: un varón de 28 años (O.I.R.), por un golpe en la muñeca izquierda; y otro varón de 35 años (I.I.R.) de Barañáin atendido por una herida contusa en el dedo tercero de la mano izquierda.

