El brócoli en siete platos poco usuales
Funes puso fin este domingo a la novena edición de jornadas gastronómicas con el concurso de platos elaborados, siendo el protagonista el brócoli


Publicado el 17/11/2024 a las 17:30
‘Nidos’, ‘Rosca’, ‘Hojaldre de brócoli, ‘Gratinado de brócoli’, ‘Aperitivo de brócoli’, ‘Brócoli a la marinera’ y ‘Tribásico de brócoli’. Estos son los nombres que cada concursante puso a sus platos presentados al concurso gastronómico de Funes.
Esta semana se han celebrado las novenas jornadas gastronómicas del brócoli con el objetivo, un año más, de darle valor y rendir homenaje a su verdura. Al mediodía, el pueblo se reunió en la pista cubierta para ponerle fin a la jornada de este año. Fue con el concurso de platos elaborados con el brócoli como acabaron la semana. En él, siete vecinos demostraron diferentes posibles combinaciones que se pueden hacer con el producto, ya que a priori no parecen ser muchas.
Cada participante tenía la opción de coger el producto de la cooperativa del pueblo, y así elaborar su plato. Y aunque este año el número de participantes ha disminuido de trece a siete, la expectación del pueblo por saber el ganador y por probar dichos platos se ha mantenido intacta.
El jurado estuvo formado por aficionados de la cocina, además de cada uno de ellos representar a un rango determinado de edad del pueblo. Cada participante al entregar su plató recibió un número, de manera que se mantuviese el anonimato del cocinero.
Tras degustar los siete platos detenidamente, el jurado tomó varias decisiones. El premiado al mejor sabor fue entregado al número cuatro, al plato llamado ‘Gratinado de brócoli’, hecho por Juan Fernández. El premiado a la mejor innovación fue para el número siete, cuyo nombre fue ‘Tribásico de brócoli’, elaborado por Juan Moreno. Y por último, entregaron el tercer premio a la mejor presentación al concursante número dos, llamado ‘Rosca’ y cocinado por Carlos Ruiz. Cada ganador recibió un lote de productos de la cooperativa y otro de carretilla.
A l finalizar la degustación por el jurado, el público asistente pudo probar los platos presentados. Además, la empresa ‘Paella 948’ preparo dos paellas de gran tamaño compuestas por ajo, pimiento verde, pimiento del piquillo, champiñón, calabacín, setas, y por supuesto, brócoli. “Para hacer bien las paellas necesitamos más o menos hora y media. Necesita tiempo y cariño. El tiempo invertido se compensa con el cariño que recibimos por parte del pueblo. Cada celebración que hacen cuentan con nuestra cocina. Somos ya como una familia”, aseguró Fabián Ciaurri, cocinero de ambas paellas y dueño del negocio.
La plaza del pueblo estaba repleta de personas de todas las edades. Desde el pequeño que acababa de nacer, hasta los más mayores que no se quieren perder nunca las jornadas. También hubo espacio para la música y el baile. Los gigantes y cabezudos salieron a las calles seguidos de decenas de niños. “Mamá, me da miedo el cabezudo”, se escuchaba decir. Sin embargo, a otros les faltaba tiempo para ir detrás de ellos e incordiarles.
Quienes llevaban los gigantes y tocaban el txistu se unieron a la mañana de degustación y reunión del pueblo. Con un vino en una mano y un plato con paella de brócoli en la otra acabaron la mayoría de los asistentes. Así dieron por finalizada la jornada.