Historia

Ángel Galé, el gran emprendedor de Isaba detrás del Hotel Pirineo, una compañía de autobuses, el Monte Igueldo y el Ensanche pamplonés

Nacido en 1861 en Isaba, financió en su pueblo obras de infraestructuras e impulsó la compañía de transportes El Progreso Roncalés, en competencia constante con La Roncalesa

Ángel Galé Hualde
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Ángel Galé Hualde
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Aser Vidondo

Actualizado el 17/11/2024 a las 12:52

“Ángel Galé Hualde, pese a todo lo que hizo y su envidiable visión de futuro, es hoy un gran desconocido”. El investigador izabar Fernando Hualde, estudioso de su figura, define a este convecino como un “gran emprendedor”. Nacido en 1861 en una Isaba ganadera y maderera de 954 vecinos, marchó a Madrid con 16 años para cumplir con el servicio militar. “Allí se quedó y cursó estudios de Telecomunicaciones. Y junto con Eduardo Gambra Sanz, de Roncal y arquitecto, creó una empresa de estudios y proyectos urbanísticos. Algo que compatibilizó con ser administrador de fincas de la Condesa de Castañeda, lo que le reportó grandes beneficios económicos”, explica Hualde.

Así, entre 1895 y 1911 financió en su pueblo obras como la traída de aguas a fuentes, la construcción de un matadero y un lavadero, la colocación de retretes en las escuelas, instalar alcantarillado... “Y la que más categoría dio a Isaba, la construcción, sobre el solar de su casa natal, del Hotel Pirineo para potenciar el turismo. Fue unos años el mejor hotel de la provincia”. En 1911, el consistorio le declaró Hijo Predilecto.

Otro proyecto al que estuvo vinculado fue la creación a principios del siglo XX de la compañía de transportes El Progreso Roncalés, que “trajo al valle el primer vehículo a motor y que, en fases, acabó uniendo Uztárroz con San Sebastián (en rivalidad constante con La Roncalesa, la competencia)”. Y en la capital guipuzcoana impulsó el complejo turístico del Monte Igueldo, con restauración, atracciones y un funicular. Asimismo, a través del Ayuntamiento de Pamplona negoció en Madrid la autorización para derribar las murallas y construir el Ensanche, cuyo proyecto urbanístico diseñó pero no culminó por desavenencias, si bien el consistorio respetó.

Galé, republicano y “hombre de orden y de paz”, estuvo al frente de la logia masónica de Sangüesa (masones de toda la merindad). El inicio de la Guerra Civil le pilló en Isaba, y los requetés ocuparon parte de su hotel. “En 1937, el Ejército lo ocupó por completo, expulsó a la familia e intentó su detención, sin éxito. Se escondió y huyó a Pamplona. En 1940 regresó a Madrid, donde falleció en 1941”. 

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