Transporte público

Carlos Zanuy y Joseba Almandoz, taxistas, sobre Bolt: "Circulan fuera de la ley con total impunidad"

Las 331 licencias de Teletaxi San Fermín ven competencia desleal en la plataforma Bolt que opera en Pamplona y la Comarca desde octubre, aseguran que el “Gobierno de Navarra mira a otro lado” y exigen "control"

*A: JOSE CARLOS CORDOVILLA *F: 27-01-2026 *P: CARLOS ZANUY Y JOSEBA ALMANDOZ *L: PAMPLONA *T: ENTREVISTA TAXISTAS ANTE LA COMPETENCIA DE VTC
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Carlos Zanuy y Joseba Almandoz, este martes 27 de enero en PamplonaJ.C.CORDOVILLA
*A: JOSE CARLOS CORDOVILLA *F: 27-01-2026 *P: CARLOS ZANUY Y JOSEBA ALMANDOZ *L: PAMPLONA *T: ENTREVISTA TAXISTAS ANTE LA COMPETENCIA DE VTC

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Pilar Fernández Larrea

Publicado el 01/02/2026 a las 05:00

"No estamos en contra de las VTC, los vehículos de alquiler con conductor, solo pedimos que se cumpla la normativa”. Los 331 taxistas agrupados en Teletaxi San Fermín subrayan su indefensión ante “la evidente falta de control” que perciben con los vehículos de la plataforma Bolt que operan en Pamplona y la Comarca desde el pasado octubre.

 Muestran su hartazgo tras hablar una y otra vez con el departamento de Transportes del Gobierno de Navarra y con la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona sin resultados. Reclaman que se cumpla el artículo 91 de la ley Ábalos. “Pero hacen oídos sordos”, afirman.

 Para poner en contexto su situación recuerdan que las VTC no pueden hacer trayectos urbanos, solo interurbanos, eso les impide el inicio y final del servicio, que siempre debe ser contratado con antelación, dentro del término municipal de Pamplona. Es decir, no podrían coger a un cliente en la estación de autobuses y llevarlo a hospitales, por ejemplo. Pero los taxistas afirman que esta condición se incumple. Y enseñan facturas que lo demuestran: un trayecto entre la calle Estella y la facultad de Farmacia de la Universidad de Navarra; otro de la avenida de Sancho el Fuerte a la calle Guelbenzu; otro más de la avenida Conde Oliveto a los comedores universitarios... En este escenario, piden mayor vigilancia.

 Lo mismo para otra infracción que observan a diario. Las VTC no pueden coger clientes en las paradas sin previo acuerdo. La aplicación funciona así, “pero es habitual verles tras un concierto en el Navarra Arena, en la estación de Renfe, o en el aeropuerto y atender peticiones a mano alzada”. “Cuando salen de su base, que está en el parking de la plaza de Toros, ya tienen que tener un destino, no pueden deambular por la ciudad, como hacen”, aseguran.

 Los taxistas no entienden que no exista más control y sostienen que es sencillo llevarlo a cabo. “La policía solo tiene que situarse en esos puntos donde hay conciertos, partidos de fútbol, eventos con mucho público o bien junto a discotecas de Pamplona los fines de semana”, apuntan.

 La administración, el departamento de Transportes del Gobierno de Navarra, a través de la Policía Municipal de Pamplona, ha impuesto al menos seis sanciones de 1.000 euros a titulares de vehículos que operan para Bolt por incumplir el área de prestación interurbana. Por este motivo inmovilizó los coches hasta el pago de la sanción. Pero al menos siete permanecían hace unos días retenidos en el parking disuasorio de Trinitarios, hasta donde los llevó la grúa.

 Actualmente hay una treintena de vehículos de Bolt con base en Pamplona. De ellos uno tiene licencia de taxi en Pamplona, si bien no está agrupado ni en Teletaxi San Fermín ni en Ecotaxi.

Carlos Zanuy Bonhevi tiene 55 años y compró la licencia de taxi el pasado agosto. Pujó por una de las nuevas licencias que sacó la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona dentro del plan de choque para mejorar este servicio público, en el que las quejas son frecuentes. Ha pagado 160.000 euros entre la licencia, el vehículo adaptado (todas las nuevas licencias eran para Eurotaxis que pueden transportar a personas con movilidad reducida), el coste de la entrada en Teletaxi, en la emisora, el seguro... 

Es catalán y lleva dos décadas en Navarra. Trabajaba como programador de máquinas NCN en una fábrica, pero la enfermedad de su madre desvió su rumbo laboral y acabó con contratos temporales de ETT en distintas fábricas. “Eché números y me lancé en busca de estabilidad, aunque la Mancomunidad no le mostró todas las cartas, destaca. “Nadie nos dijo que pagaríamos más de 2.000 euros por ampliación de patrimonio”, describe pausado.

 La irrupción de Bolt en otoño fue inesperada, afirma, y todo lo que ha venido luego “desilusiona”. “Estás más agitado, más sensible, por todo el ambiente que se genera entre compañeros y por lo que ves en la calle frente a una total impunidad”, reflexiona.

 Lo corrobora Joseba Almandoz Molina. Él tiene 59 años y es taxista desde hace 19. Entró con 40 y en estos últimos tres años ha formado parte de la Junta de Teletaxi San Fermín, que se ha renovado esta misma semana. Les han relevado otros compañeros. Recuerda que es una empresa especial de empleo con 16 trabajadores y ni una sola ayuda. “Y todo está regulado en nuestro sector, nosotros podemos operar solo con trayectos que tengan inicio o fin en la zona de conjunta y resulta que ahora hacen lo que quieren y con el beneplácito de la Administración”, apuntan y temen incluso un efecto llamada para otras plataformas. 

Carlos Zanuy repara en que detrás de cada licencia hay una familia que tributa en Navarra. “Bolt es un empresario con unos cuantos coches eléctricos, que tributa fuera y con chóferes asalariados a los que pagan 1.100 euros. Tampoco tenemos nada contra ellos, al contrario, pero creo que es un modo de esclavitud”, entiende. 

Joseba Almandoz trabaja de 5 de la mañana a 5 de la tarde. A este horario se suman las guardias obligatorias “a coste cero” de la estación de tren, una vez “cada tres semanas y media más o menos”. La jornada de Carlos es más larga muchos días porque debe pagar el crédito que pidió. “Antes nos concedían un crédito hipotecario, ahora tiene que ser uno personal”, anota Joseba otra de las diferencias de las nuevas licencias. Varias de las pujas convocadas por la Mancomunidad quedaron desiertas y el precio de salida bajó hasta los 60.000 euros, al tiempo que se posibilitaba pagar de manera fraccionada. “Al final, 160.000 euros, y hace unos años eran más, frente a los 27 euros que cuesta una autorización de transporte, con ella ya puedes operar como VTC”. 

La solución tal vez pase por sacar más licencias, sostienen. “Trabajo hay, aunque cada vez es necesario trabajar más para ganar lo mismo y es una fuente de ingresos para la Mancomunidad”, apuntan y lamentan que en muchos casos solo se trasladen las quejas y los aspectos negativos del servicio. Reconocen que en ocasiones es imposible abarcar la demanda. “Los dos trenes con más pasajeros y el avión llegan a Pamplona con escaso margen y a nada que haya algo de retraso se solapan y los viajeros deben esperar”, explican. 

Los taxistas subrayan que en Navarra operan distintas VTC. “Y para todos hay nicho de mercado, es quien coge un cliente en el Hotel Perla, previamente contratado, y lo lleva al aeropuerto de Bilbao, por ejemplo. Hay muchas y no tenemos problema, pero cumplen la ley y si no lo hacen se enfrentan a fuertes sanciones, con Bolt no está pasando eso”, dicen. Para Carlos Zanuy lo peor es “la incertidumbre, es un campo abierto, o eso parece, y no se toman medidas”, lamenta.

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