Los Jijonencos abrirán una heladería en la plaza del Castillo de Pamplona en Semana Santa
Garbiñe Jerez pertenece a la tercera generación de un negocio familiar que ya ha cumplido 75 años en el Segundo Ensanche


Publicado el 14/03/2025 a las 05:00
Garbiñe Jerez Apesteguía, de 43 años, está “especialmente ilusionada” con el salto que va a dar una de las heladerías de toda la vida de Pamplona, Los Jijonencos. “Para Semana Santa esperamos poder abrir la tienda de la plaza del Castillo”, explica esta heladera, tercera generación del negocio familiar. Hasta mediados de abril, van acondicionar y decorar el local que todavía conserva el rótulo de Primitivo Rovira e Hijos Turrones y Helados.
Los Jijonencos celebró el año pasado sus 75 años de historia. “En los años 40 mis abuelos José y Mercedes vinieron desde Jijona para la venta de turrón y, como muchos otros, ampliaron su venta estacional con el helado. La segunda generación vino a cargo de su hijo Juan, dedicado sobre todo al obrador. Mi madre, Puri, atendía la tienda. Y tras la jubilación de ambos nos tocó a nosotros, la tercera generación”, relata Garbiñe, que trabaja mano a mano con su marido, Mikel Falces Ardanaz.
El obrador está en la calle Media Luna número 12, lugar discreto del Ensanche. “Nuestros clientes son sobre todo personas del barrio, que nos conocen de siempre. Algunos nos cuentan que ellos venían de pequeños con sus padres y ahora son ellos los que traen a sus hijos. También vendemos por encargo para celebraciones y eventos”, relata Garbiñe. Por eso el salto a la salón de estar de la plaza del Castillo le abre nuevos horizontes. “Vamos a tener un perfil más variado de clientes, así que nuestra idea es crear nuevos sabores e innovaciones”, explica.
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El de avellana es el helado de más éxito pero el verano pasado, con motivo del 75 aniversario, hicieron uno de naranja con vermú “que gustó mucho”. También crearon el helado Anaita, con motivo del 75 aniversario de la peña, de chocolate blanco con pistacho y galletas de frutos secos. “Se terminó enseguida y hubo que hacer una nueva tanda para San Fermín Chiquito”, recuerda Garbiñe.

