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Arcadio María Larraona, el cardenal navarro que destacó en la Iglesia y tiene su calle en Pamplona

Cardenal navarro de Oteiza de la Solana, académico y líder eclesiástico de gran influencia en Roma durante el siglo XX

El cardenal Arcadio María Larraona, en una fotografía de 1960
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El cardenal Arcadio María Larraona, en una fotografía de 1960
El cardenal Arcadio María Larraona, en una fotografía de 1960

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Diario de Navarra

Publicado el 21/10/2024 a las 05:00

Arcadio Mª Larraona tiene una calle en Pamplona, donde se honra su destacada carrera eclesiástica y académica. Nacido en Oteiza de la Solana, el 13 de septiembre de 1887, su vida estuvo marcada por una profunda vocación religiosa y un compromiso con el estudio y el liderazgo dentro de la Iglesia. Ordenado sacerdote en 1911 tras sus estudios en la Universidad de Cervera (Lérida), pronto se trasladó a Roma, donde se convirtió en un referente de la enseñanza y el Derecho Canónico.

El cardenal Larraona fue un académico de renombre, impartiendo clases en la Universidad Lateranense de Roma durante 40 años. Allí también completó su formación en Derecho Canónico en la célebre Universidad del Apolinar. Su dedicación al estudio y la docencia lo llevaron a convertirse en una figura influyente en los círculos eclesiásticos romanos. En 1929, fue designado como consultor de las Sagradas Congregaciones Oriental y de Religiosos, cargos que le otorgaron un papel clave en las políticas internas de la Iglesia.

En 1943, fue nombrado subsecretario de la Sagrada Congregación de Religiosos, y en 1950 ascendido a secretario de la misma congregación. Desde esta posición, ejerció una gran influencia en las decisiones que afectaban a las órdenes religiosas y la vida consagrada en todo el mundo. Además, Larraona dirigió la influyente revista 'Comentarium pro Religiosis', que se dedicaba al análisis y comentario de temas relacionados con la vida religiosa y sus normativas.

El 14 de diciembre de 1959, Arcadio Mª Larraona fue elevado al rango de cardenal, un hito que consolidó su prestigio dentro de la Iglesia. Dos años más tarde, fue nombrado Cardenal Penitenciario Mayor, cargo de gran relevancia en la administración de las indulgencias y las cuestiones penitenciales. En febrero de 1962, se convirtió en prefecto de la Sagrada Congregación de Ritos, organismo encargado de supervisar y regular las ceremonias litúrgicas y los procesos de canonización.

Entre sus múltiples responsabilidades, Larraona fue también miembro del Consejo Superior de la Unión Misionera del Clero y de la Comisión Pontificia para los Archivos Eclesiásticos de Italia, lo que refleja su vasta influencia en ámbitos tanto doctrinales como históricos de la Iglesia. Recibió la consagración episcopal el 19 de abril de 1962, con el título de arzobispo, reafirmando su relevancia y autoridad en el panorama religioso internacional.

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