El Gobierno foral evita opinar sobre la tala de 100 árboles en Beloso

El vicepresidente Taberna asegura que se respetará la normativa forestal de un proyecto redactado por el Ejecutivo y que podría eliminar hasta 400 árboles

Varios operarios trabajaban el pasado martes en las labores de trasplante de 17 ejemplares que se salvarán de la tala
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Varios operarios trabajaban el pasado martes en las labores de trasplante de 17 ejemplares que se salvarán de la tala
Varios operarios trabajaban el pasado martes en las labores de trasplante de 17 ejemplares que se salvarán de la tala

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Ruperto MendiriBeatriz Arnedo

Publicado el 21/03/2024 a las 05:00

La tala de un centenar de árboles en la cuesta de Beloso -además del trasplante de 17 ejemplares- forma parte del proyecto de carril bici para unir Burlada y Pamplona. Aunque el proyecto lo ejecuta el Ayuntamiento de Pamplona, la redacción corresponde al Gobierno de Navarra. Este miércoles, el vicepresidente Félix Taberna, preguntado por este periódico sobre la opinión del Gobierno respecto a la eliminación del centenar de árboles de la acera, respondió: “[El Gobierno] No tiene opinión porque es un proyecto a iniciativa municipal. Todas las competencias propias del Gobierno de Navarra en respeto y materia forestal se hará con todas las cautelas propias de la normativa”.

El caso es que el proyecto, de 4,1 millones de euros, se financia en su inmensa mayoría con los fondos europeos Next Generation, que son rotundos en sus objetivos de sostenibilidad. “Su finalidad es apoyar la inversión y las reformas en los Estados Miembros para lograr una recuperación sostenible y resiliente, al tiempo que se promueven las prioridades ecológicas y digitales de la UE”, según se recoge en la página web del Ministerio de Hacienda del Gobierno de España.

"REPOBLACIÓN NECESARIA"

Talar un centenar de árboles que ahora sombrean la acera y decenas más cuando se construya el voladizo que prolongará el espacio de los peatones -los ejemplares de la ripa que quedarán bajo la estructura- no parece un modelo de “prioridad ecológica”. Taberna declaró ayer que “va a haber un respeto al medio ambiente, habrá también la repoblación necesaria y por lo tanto en ese sentido el servicio medioambiental hará los informes y los trabajos necesarios para ello”.

Y de hecho, Medio Ambiente dio el visto bueno al proyecto, fruto de un convenio -firmado en abril de 2023- entre el Ejecutivo y los ayuntamientos de Pamplona y Burlada, las tres instituciones afectadas por el nuevo corredor. Si el convenio lo firmó Enrique Maya, fue la siguiente alcaldesa, Cristina Ibarrola (UPN), la que trató de minimizar ese impacto medioambiental que cifraba en cerca de 400 los árboles derribados cuando terminasen las obras.

El equipo de Ibarrola presentó dos proyectos alternativos al redactado -y aprobado- por el Gobierno foral. En el primero, planteaba reducir de 400 a 20 o 30 el número de árboles susceptibles de ser talados. Lo hacía reduciendo la anchura de los viales para los coches -dos de subida y dos de bajada- y del propio voladizo, que pasaba de los 2,10 metros del proyecto original a 0,70 metros. El Ejecutivo rechazó la propuesta al considerar que tocar los carriles de los vehículos quedaba fuera del ámbito de actuación.

La situación entre el Ayuntamiento de Pamplona y el Ejecutivo foral se fue tensando conforme pasaban los días. Fue el 16 de septiembre cuando Diario de Navarra publicó la información de aquel primer proyecto alternativo de la entonces alcaldesa. Ante la negativa del Gobierno, el equipo de Ibarrola se lanzó a presentar una segunda alternativa y canceló la licitación del proyecto original el 25 de septiembre.

El 7 de octubre, este periódico publicó la segunda opción, redactada por el arquitecto autor del proyecto original. En este segundo caso, reducían el voladizo de los 2,10 metros de la propuesta primigenia a uno de 1,10 metros. En este caso, no se tocaba la anchura de los carriles de coche y se creaba una hilera continua de árboles y luminarias. La idea era reducir costes en las obras para dedicarlos al trasplante del mayor número posible de árboles.

EL ULTMÁTUM DEL GOBIERNO

Pero el 9 de octubre, el Ejecutivo se puso taxativo. Daba al Ayuntamiento de Pamplona hasta el 13 de octubre para licitar las obras o le exigiría la devolución de los 4 millones de fondos europeos además de los intereses. Uno de los requisitos de Europa es que las obras debían estar adjudicadas antes del 31 de diciembre de 2023. El 11 de octubre Ibarrola ofrece una rueda de prensa para anunciar que volvían al proyecto original y que el pliego de la licitación valoraría las propuestas que supusieran una mejora medioambiental.

Este lunes, 18 de marzo, el equipo de Asiron anunció el inicio de las obras con el resultado ya conocido de 100 árboles talados de la acera y 17 que se salvarán. Queda por ver si la tala masiva -si se eliminasen esos 400 árboles- es compatible con los criterios europeos de sostenibilidad, aunque se restituyan con nuevos árboles. Gobierno y consistorio consideran que la financiación europea no peligra.

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