Carril bici
Ibarrola insiste, pese al ultimátum del Gobierno de Navarra, en un proyecto alternativo para Beloso
El Ejecutivo da de plazo hasta el viernes, 13 de octubre, para que el Ayuntamiento inicie la licitación o le obligará a devolver 4,2 millones con intereses


Publicado el 11/10/2023 a las 05:00
“Sigo hablando con el Gobierno de Navarra y voy a seguir intentando hasta el último minuto que el proyecto de Beloso tenga el menor impacto medioambiental posible”. La alcaldesa de Pamplona, Cristina Ibarrola (UPN), responde así a este periódico ante el ultimátum del Ejecutivo foral de que el proyecto de carril bici de Beloso abra el proceso de licitación, como tarde, el próximo viernes, 13 de octubre. Esa es la fecha límite, el deadline que impone el Ejecutivo al Consistorio. Si no lo hace, le obligará a devolver los 4,2 millones de euros de subvención europea, que se perderían, además de los intereses correspondientes.
La cuesta de Beloso, que une Pamplona con Burlada desde una pendiente de entre el 3,5 y el 5%, se está convirtiendo en todo un laberinto urbanístico para el equipo de gobierno de la alcaldesa Ibarrola. Un proyecto original y dos alternativas planteadas por el Ayuntamiento que no convencen al Ejecutivo. El viernes expira el plazo.
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LAS TRES PREMISAS DE IBARROLA
Y hasta entonces, la alcaldesa Ibarrola insiste en lograr el apoyo del Ejecutivo con un proyecto alternativo desde tres premisas que considera inamovibles: “Queremos hacer el proyecto, queremos aprovechar la oportunidad de los fondos europeos y queremos que ese proyecto sea lo más sostenible posible y con el menor impacto medioambental”.
El 3 de abril de este año, el Gobierno de Navarra y los ayuntamientos de Pamplona y de Burlada firmaron un convenio a tres para acometer el carril bici de Beloso, un proyecto financiado mayoritariamente por Europa (4,2 de 4,8 millones) y cuya solución pasaba por crear un voladizo sobre la ripa que da al club Amaya, a la derecha de la cuesta en dirección a Pamplona. Tal y como se planteó el acuerdo entre las tres partes, el Gobierno redactaba el proyecto y Pamplona lo ejecutaría.
Pese a que las obras del carril bici de Beloso llegaron a licitarse, el Ayuntamiento suspendió el pasado 25 de septiembre el proceso ante un temor que sigue vigente y al que ayer apelaba la alcaldesa de Pamplona: la posibilidad de que el proyecto, una vez ejecutado, no pase el filtro de Europa y obligue el Ayuntamiento a devolver parte de la ayuda recibida.
Tras la suspensión de la licitación, el Ayuntamiento presentó un proyecto que reducía las calzadas y la mediana y evitaba la construcción del voladizo y la tala de unos 400 árboles, según datos municipales. El Gobierno desechó la alternativa por considerarla fuera del ámbito de actuación y el Ayuntamiento trabaja en una tercera vía, que de momento, el Ejecutivo no aprueba. ¿Volverá el Ayuntamiento al proyecto inicial? Ibarrola responde: “No cerramos nada”.
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El proyecto inicial: un voladizo de 2,10 metros sobre la ripa
El Gobierno foral y los ayuntamientos de Pamplona y Burlada firmaron un convenio con este proyecto concreto para el corredor de Beloso, cuya licitación suspendió el Consistorio pamplonés. La solución, dadas las dimensiones de la calzada y de la acera, pasaba por ganar 2,10 metros de anchura mediante un voladizo, un saliente sin pilares, sobre la ripa de la cuesta de Beloso (sobre el club Amaya). De esta manera, el espacio para el carril bici -de 3 metros-, la zona peatonal, los árboles y alcorques corridos llegaba a sumar 7,60 metros, frente a los 4 metros de acera actuales. Este es el proyecto que defiende el Ejecutivo navarro y para el que ha dado un ultimátum al Ayuntamiento.
La primera propuesta municipal: reducir el voladizo a 0,70 metros
El 25 de septiembre, el Ayuntamiento canceló la licitación del proyecto original. La razón que daban desde el Consistorio es que la creación del voladizo de 2,10 metros supondría la tala de entre 350 y 400 árboles. De ellos, más de un centenar de la acera y los restantes, de la ripa que da al club Amaya y sobre la que se construiría el voladizo. ¿Cómo se ganaban los metros necesarios para acoger calzada, acera y carril bici? Reduciendo la anchura de los viales de coches y de la mediana, una solución que mantenía la mayoría de los árboles (la tala se limitaba a 20 o 30 ejemplares). El Gobierno foral rechazó la propuesta por considerar que tocar los carriles de vehículos quedaba fuera del ámbito de actuación.
La solución que busca el visto bueno del Gobierno de Navarra
Si algo ha quedado claro es que la construcción del voladizo es la única solución posible para ganar anchura en la cuesta de Beloso. Rechazada la alternativa que planteó el Ayuntamiento tras la suspensión del proyecto original, el equipo de Ibarrola trabaja estos días por lograr que el Ejecutivo acepte esta tercera opción. ¿Qué plantea? Un voladizo de 1,10 metros y ubicar las farolas en la misma línea donde se sitúan los árboles en la acera (esta solución también estaba en la primera alternativa). De esta manera, según el Ayuntamiento, se conseguiría reducir el impacto medioambiental, es decir, limitar el número de árboles talados respecto al proyecto original.