El inmueble de invitados de casa Arraiza de Pamplona será residencia de artistas
El Ayuntamiento quiere que autores lo habiten por temporadas para exponer luego su obra inspirada en Pamplona y quizá ceder una pieza a la ciudad


Publicado el 15/09/2023 a las 05:00
En abril, el Ayuntamiento de Pamplona anunció que tenía ya una propuesta para Casa Arraiza, el inmueble que la familia del mismo nombre cedió a Pamplona en julio del 2022 en el parque de Aranzadi. La intención era, y es porque el actual equipo de gobierno regionalista se reafirma en el proyecto, alojar un local de hostelería en planta baja, hacer un espacio de creación artística en el primer piso y dejar la tercera planta como zona expositiva.
La propiedad, situada en la vuelta de Aranzadi, entre el complejo deportivo y Casa Gurbindo, tiene una superficie de 7.650 metros cuadrados aproximadamente, con dos edificaciones, la mencionada Casa Arraiza al este de la parcela donde cada planta mide en torno a 180 metros cuadrados y una casa de invitados al oeste. El Ayuntamiento se había hecho titular de los terrenos en 2008.
Este último inmueble se encuentra en mal estado y, a diferencia de Casa Arraiza, cuya construcción está documentada en 1915 con la firma del arquitecto Emilio de Otaduy, no se conoce su origen aunque parece ser que data de mediados del siglo pasado. Puesta en pie para guardas y jardineros consta de planta baja y el ala oeste de una primera.
Pues ahora también hay planes para esta última edificación, según ha desvelado el concejal de Proyectos Estratégicos, Aitor Silgado (UPN), y sería convertirla en residencia de artistas. ¿Y en qué consiste esta iniciativa? “Son como espacios y talleres para la creación en las que vive el autor; es un formato contemporáneo de atracción cultural para las ciudades y su conexión internacional que favorece el encuentro, la creación y la puesta en valor de las ciudades que las albergan, que se convierten en el escenario de reflexión para la creación de obras en los más diversos lenguajes. Ahí están los ejemplos inspiradores de la Casa de Velázquez, dependiente del Gobierno francés o Bilbao Arte, centro de producción artística del Ayuntamiento de Bilbao”, explica el concejal. Y da más datos: “Los artistas tendrían a Pamplona como fuente de inspiración y tras su estancia se haría una exposición o se podría donar una de sus obras a la ciudad, dependería después del tipo de acuerdo alcanzado”.
LLUVIA DE IDEAS
El concejal de Proyectos Estratégicos explica que esta iniciativa la rescatan y emplazan en la casa de invitados de la lluvia de ideas que promovió el Ayuntamiento en el año 2020. “Se emprendió un proceso participativo dirigido a los agentes sociales, económicos e institucionales de la ciudad de cara a definir un plan estratégico con el objetivo de priorizar proyectos futuros para la ciudad. Se recibieron 164 ideas que dieron lugar a 57 propuestas, dentro de la Estrategia 2030 – Agenda Urbana de Pamplona. Un plan que fue aprobado por unanimidad en el pleno municipal del 15 de abril de 2021”.
El Ayuntamiento cuenta este año con una partida de 30.000 euros para licitar la redacción del proyecto, pero el incluir la casa de invitados quizá haga que se espere a una mayor dotación económica en los próximos presupuestos.
En abril, el Ayuntamiento en el comunicado que desveló el plan para Casa Arraiza indicó que las fachadas mantendrían “la esencia original de los inmuebles, conservando el mortero de acabado”. Además, avanzó que se restaurarían las rejas de hierro y las contraventanas y se sustituirían las carpinterías por otras similares con mejores prestaciones térmicas. También se cambiarían las cubiertas de teja por zinc.
Pero ahora Silgado reconoce que con la casa de invitados quizá no sea posible mantenerla por el grave deterioro y añade que la falta de valor arquitectónico posibilita su derribo sin problemas. No así la de Arraiza, a la que se dotará de ascensores para facilitar el acceso universal, que se reforzará con rampas de acceso a ambas construcciones.
La actuación en la casa llega tras finiquitar el parque de Aranzadi, con una extensión de 150.000 metros cuadrados en el meandro del río Arga entre la Rochapea y la Txantrea. La primera fase se acometió en 2013 con un presupuesto de 3,3 millones que trajo un anillo exterior de bosque de ribera, seguido de una zona de 66 huertas de ocio y un bosque de crecida. 3.000 árboles a los que se unieron 160 más en una segunda fase finiquitada en el primer trimestre de ese año centrada más en viales y la plaza del horreo. Aquí la inversión fue de 2,2 millones.
