Mancomunidad
Campión confía en que en un año se levante la planta de residuos
Echeverría (Navarra Suma) asegura que el proyecto de Mancomunidad no se hará en el valle de Elorz y augura nuevos recursos


Publicado el 19/02/2022 a las 06:00
En febrero o marzo del año que viene podría empezar la obra del centro de tratamiento de residuos. El presidente de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, David Campión (independiente), puso fecha, “si no hay nuevos contratiempos”, al inicio de unos trabajos que se esperaban para junio de este ejercicio antes de que una sentencia del TSJN anulase el trámite urbanístico que daba luz verde a la entidad comarcal para instalar el servicio en la Ciudad del Transporte (Valle de Elorz). La declaración la hizo en una asamblea extraordinaria que había demandado Navarra Suma para que explicara las consecuencias de la sentencia, tras el recurso de un particular y del Ayuntamiento de Noáin (valle de Elorz). El portavoz de la coalición, Juan José Echeverría, reiteró hasta en tres ocasiones que la planta “no se construirá en Imárcoain”. Auguraba así nuevos recursos y que se zanjarán en el mismo sentido que el que ha bloqueado los planes para tratar los residuos orgánicos, de envases y de la fracción resto de 48 municipios del entorno de Pamplona. Ahora éstos últimos se entierran sin tratar en Góngora.
La asamblea, celebrada en Berriozar, con la presencia de la mitad de los miembros y unos cuantos más por vía telemática, no tomó acuerdo alguno. Al día siguiente de conocerse la sentencia se hizo público que el Gobierno de Navarra, responsable del trámite anulado, la acataba y volvía a tramitar la modificación anulada. También Mancomunidad confirmó que empezaba a retramitar su parte.
Ayer, los portavoces de los grupos (Navarra Suma, EH Bildu, Independientes, PSN y Geroa Bai) repitieron parte de los argumentos que en ruedas de prensa, declaraciones y en algún foro de trabajo han ido exponiendo desde que el 11 de enero se diera a conocer la anulación de la modificación del PSIS de la Ciudad del Transporte y, por extensión, del proyecto que había presentado Mancomunidad y que acababa de recibir la luz verde del Gobierno foral.
Empezó hablando Echeverría. Su grupo, mayoritario y en la oposición en la entidad, ha venido cuestionando la ubicación elegida para el centro.Este viernes reiteró que se incumplieron “todos” los acuerdos previos sobre las condiciones que debía tener la parcela. También cuestionó asuntos como la compra del terreno a Nasuvinsa antes de la sentencia (se pagaron 11,4 millones en diciembre) y preguntó por las repercusiones económicas de los pasos dados. Después su compañero de grupo y concejal de Noáin (Valle de Elorz), Javier Erro, abogó porque el centro de tratamiento se construya aprovechando las instalaciones y el vertedero de Góngora (Aranguren), cuyo cierre está acordado a partir de junio de 2024.
Después intervino el presidente, David Campión. Leyó un documento de trece páginas que remarcaba el proceso seguido para elegir la ubicación del centro de tratamiento de residuos, recordaba la unanimidad “hasta que se puso el dedo en el mapa” y se eligió la ubicación y los 26 recursos previos a diferentes trámites que habían sido rechazados por los tribunales, administrativo y de justicia. En la conclusión resumió las consecuencias de la sentencia: “Por nuestra parte consisten en que retramitaremos el PROSIS y seguiremos con la tramitación pendiente, retrasando el inicio de la obra los meses que sea necesario. Y, como parte afectada, colaboraremos lo más posible con Nasuvinsa, para que la modificación del PSIS sea lo más rápida posible. No hay afectación económica alguna en estos momentos”. Se preguntó por último por el problema que había para rechazar la planta y alertó de posibles consecuencias o retrasos en otros proyectos para parcelas de esa zona de la Ciudad del Transporte.
Intervinieron también representantes del PSN, Geroa Bai, EH Bildu e Independientes. Criticaron a Navarra Suma la falta de alternativas tras su críticas. Manuel Romero, portavoz de los independientes y alcalde de Aranguren, recordó el hartazgo vecinal en el valle ante la falta de alternativas al entierro de los residuos en Góngora.