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Huarte

El viento termina de derribar en Huarte las instalaciones de Ipartenis

El Ayuntamiento declara en ruina el complejo y requiere la retirada en un plazo de cinco días a la empresa, pendiente todavía de los seguros

Ampliar Ipartenis Huarte
Estado de las instalaciones de Ipartenis, en HuarteC.A.M.
Actualizado el 22/01/2022 a las 09:43
La pesadilla que viven desde la noche del 28 de noviembre los promotores de Ipartenis, la escuela de tenis y padel concesionaria de un terreno municipal junto a las instalaciones deportivas municipales de Huarte, vivió ayer de madrugada un nuevo capítulo. El fuerte viento que soplaba a primeras horas del día derribó parte de las instalaciones que hace algo menos de dos meses colapsaron tras un episodio de nieve y lluvia. La caída de parte de la estructura afectó a la valla de la instalación y ocupó parte de la vía pública, sin causar daños personales ni materiales más allá del perímetro. Todavía pendientes de las resoluciones de los diferentes peritajes y seguros, los titulares deberán hacer frente a un requerimiento que hizo ayer por vía de urgencia el Consistorio. Tendrán cinco días para iniciar el desmontaje las instalaciones y demoler la infraestructura existente y desescombrar. La medida se adoptó ante el “grave estado de peligrosidad” que presenta, que aumentó con el nuevo incidente.
Un fuerte estruendo sentido entre las siete y las siete y media alertó, de nuevo, de que algo sucedía en las instalaciones de la escuela de tenis y padel hundida desde que la nieve le hiciera colapsar 54 días atrás. Pronto se vio el resultado. La crujía más cercana a la vía pública, a la avenida Ugarrandia que da paso a las instalaciones deportivas y al puente que conecta con el polígono de Areta, había caído. Primero hacia el interior, como presuponían los técnicos. Después, por efecto del viento, cayó hacia la valla perimetral del recinto y sobresalía a la vía pública. Desierta en ese momento. Tampoco llegó a alcanzar a los vehículos ni al mobiliario urbano.
A partir de ahí se sucedieron los acontecimientos, reuniones, informes y resoluciones. Al tratarse de una concesión administrativa que hizo el Ayuntamiento de Huarte en 2017 para un plazo de 30 años, es la empresa la que tenía que hacerse cargo de la retirada. Técnicos municipales hicieron los primeros informes que alertaban, por un lado, del peligro que supone el estado de la instalación y el “grave problema de seguridad”. Por otro, propusieron la declaración de ruina y dar cinco días para el derribo y demolición y, en su caso, la actuación subsidiaria del Consistorio. El equipo de gobierno que forman EH Bildu y Geroa Bai resolvió de acuerdo a los informes y así lo comunicó tanto a los representantes de la empresa como al resto del Consistorio.
Vallado de urgencia
Antes, desde primera hora de la mañana, personal del servicio de obras del Consistorio había procedido al vallado de la zona. Aumentaron el perímetro de seguridad e impidieron el paso de peatones por la zona. Pasada la una, procedieron a instalar otro tipo de vallas, del estilo de las empleadas para perimetrar obras.
El alcalde, Alfredo Arruiz (EH Bildu), y el concejal delegado de Urbanismo, José Antonio Beloqui (Geroa Bai) explicaron los pasos dados y relataron como esta misma semana habían preguntado a la empresa por los planes para el derribo de las instalaciones, transcurrido un plazo “prudente” desde el hundimiento y ante lo complejo del proceso con los seguros. Los dos coincidieron en señalar que el accidente de ayer había agravado la situación y obligaba al derribo inmediato. La empresa anunció que lo hará.
“¡Qué más nos puede pasar!”
La escuela de padel y tenis para aficionados y futuros profesionales que Iker Huarte ideó y puso en marcha con ayuda de su familia y de los siete empleados permanece cerrada desde horas antes de que la estructura colapsara el pasado 28 de noviembre, tras dos días de nieve y lluvias. Desde entonces, peritos y técnicos de su seguro y los de los instaladores y proyectistas analizan causas para asumir unos daños que cortaron una idea a la que se habían sumado 230 alumnos de tenis y 140 de padel, además de usuarios de las pistas. Ayer, tras el nuevo derrumbe de parte de la maltrecha estructura de hierro y lonas y la orden de derribo, Mikel Aguirre se preguntaba “¡qué más podía pasar!” y lamentaba el procedimiento que había impedido retirarla antes. “Lo haremos, aún a riesgo de que impida que se siga peritando y nos afecte”.
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