Ana Góngora: “Cuando hablamos de Burlada enseguida nos encontramos todos”
La primera edil afronta el segundo año sin fiestas y repasa doce meses en pandemia que, de alguna manera, asegura, ha unido a los ediles en un Consistorio sin mayorías. “Soy alcaldesa porque no se pusieron de acuerdo”


Publicado el 15/08/2021 a las 09:32
Ana Góngora (Burlada, 1969) llega unos minutos tarde a la entrevista porque trabajaba en Urbanismo en la respuestas a los vecinos que han pedido que en el plan de Redentoristas se conserve la iglesia del convento, ahora en desuso. Es uno de los nuevos “frentes” que tiene abierto un Consistorio que, como el resto, vive las consecuencias de una pandemia que, entre otras cosas, ha obligado a suspender las fiestas.
¿Cómo afrontan estos días?
Con temor a este fin de semana. Por eso se han cerrado los asadores de las piscinas y he dado instrucciones a la policía local para vigilar espacios como La Nogalera o en Erripagaña. No soy invasiva en su labor, pero para evitar problemas lo tenía claro. Y por eso se trató con colectivos para que tengan actos pero evitando las aglomeraciones estos días.
¿Cómo ha sido este año en cuanto a Covid?
Hemos tenido los dos puntos. Una parte buena porque en el ayuntamiento hemos estado unidos y nos ha ayudado a unirnos en otras cosas. En mi caso, que soy una persona cuidadora, también me he puesto en ese papel como alcaldesa. No hemos sido muy restrictivos, pero sí atentos y vigilantes. Y unidos. Me han criticado por “miedosa” pero es que la pandemia empezó mal, con datos altos. Luego pasamos a una temporada más buena, pero otras malas. Y seguimos en la lista de municipios con toque de queda por alta incidencia.
Más allá de esta situación, ¿cómo es el ayuntamiento de Burlada, con seis grupos, la alcaldía en manos de un grupo con cinco representantes de 17...
Hacemos fuerza de la debilidad y hemos sacado con amplitud varias cosas y eso nos enriquece. En mi caso no me importa la dificultad. Se debate y se sacan cosas. Lo importante ha salido adelante. Diferentes y con políticas diferentes, diría que somos un ayuntamiento más cohesionado.
¿Y han desbloqueado temas?
Trabajamos con colectivos sociales. Funcionan los consejos de participación, como en cultura, en el centro de mayores ...
¿Qué destaca de lo hecho?
En urbanismo se ha aprobado la ordenanza de rehabilitación de viviendas, que permite a los vecinos acogerse a ayudas. Y hay algunos edificios en obras. Eso le hacía falta a Burlada. Entre Urbanismo y la Orve han trabajado e impulsado la ordenanza. También se ha hecho un plan de asfaltado, el más ambicioso en años y que afecta a toda Burlada. No me importa el número, pero sí saber que teníamos esa posibilidad de invertir y queríamos darle una vuelta y hacer de Burlada una ciudad más bonita. Nos gustaría actuar también en las aceras. Será el siguiente paso.
Además, hay acuerdo para mejorar el gimnasio en la piscina. Se ve a ampliar y renovar el equipamiento y también ahí estamos unidos.
Valoro mucho que se haya podido duplicar la jubiloteca y tener dos grupos. Salió de participación, en el centro de mayores. Trabajamos con un grupo motor que nos aporta ideas.
Sin embargo muchas veces trasciende la división. Como entre su grupo, Navarra Suma, y el PSN, que, de todo el arco, estaría llamado a ser su socio natural.
No lo veo así. A veces es lo que se plasma, pero no lo es realmente. Ni lo es por mi parte ni creo por la suya. No veo la crispación pero sí claramente diferencias políticas y estamos en un momento en el que no estamos unidos. Pero cuando miramos Burlada, a la ciudadanía y a las personas y a las necesidades, ahí estamos unidos. Y yo creo que eso es la política. Se plasma la crispación, pero realmente no la hay ni a nivel personal ni a nivel de trabajo. Que quizá yo quisiera hacer más cosas, no te digo que no. Pero con 5 concejales de 17 vamos bien y es nuestro socio natural pero en este momento no.
Pero ha habido intentos.
Sí, sí. Les guiño el ojo cada día, pero son amores no correspondidos. Al hablar de Burlada, como ante las fiestas, encontramos unión. Cuando vamos a hacer política, no. Pero a mí me interesa Burlada y no hay crispación ahí.
El último encontronazo ha sido la cesión de una parcela para el centro de salud en Erripagaña. Hablan de bloqueo. ¿Qué pasó?
Yo creo que es política. Realmente no hay más que que los plazos son largos para completar. Se habló en su día y Salud anunció el centro para 2022, pero los técnicos de un sitio y de otro veían diferente el modo de proceder. Pero ya se ha hecho la cesión.
¿Y se hará el centro?
Vamos con un poco más de retraso que los plazos que dio el Gobierno de Navarra. Pero es que era un plazo muy optimista.
También fue polémico el hecho de que una ex etarra trabajara en el Consistorio.
Ya no está. Fue una sustitución en un momento en el que no había listas de las que tirar y llegó de una lista de Ansoáin. No miro los apellidos ni el pasado. Resultó desagradable y el PSN quiso sacar su rédito. Pero es algo ajeno a mis intereses. Necesitábamos sacar las plusvalías. Algo se hizo mal, pero ya no está.
¿Ha habido temas que han quedado sobre la mesa?
No. Sí hay cosas que no mueves pero que crees importante, como el tema del acceso a la administración con igualdad de derechos, sin que el euskera sea barrera para entrar. Que las fiestas sean de la Asunción, mantener nuestras tradiciones.
¿Y cuándo se va a desocupar el local de los vestuarios?
Tienen que salir y además es un punto que Burlada necesita para ampliar las instalaciones deportivas. Tenemos relación con ellos, son una parte de la juventud y no hay que excluirlos. Intentaré hacerlo con tranquilidad.