Tribunales
El ex alcalde de Egüés admite que “igual” se equivocó y niega intención
Alfonso Etxeberria y un informático del valle son juzgados por presunta revelación de secretos


Actualizado el 01/07/2021 a las 07:52
Llegó holgado de tiempo Alfonso Etxeberria, ex alcalde de Egüés a la Audiencia Provincial de Navarra, donde se le juzgaba por un presunto delito de descubrimiento de secretos y descubrimiento o revelación de secretos por funcionario público. Tuvo que esperar, la sesión comenzó con media hora de retraso y se prolongó seis horas y media. Tanto él como un informático del valle, el otro acusado, trataron de probar en su interrogatorio que las fotografías recuperadas del ordenador de la sociedad pública Andacelay, que utilizaba Carolina Potau, y que se incorporaron a la comisión de investigación, no eran del ámbito privado, sino público. La acusación particular, ejercida por la propia Potau, ex edil regionalista, además de Estefanía Clavero y José Andía, concejala y alcalde del valle por UPN cuando sucedieron los hechos, consideran que eran íntimas.
En los preliminares, las letradas de la defensa propusieron la nulidad del procedimiento porque entienden que el tiempo transcurrido desde que se incoa, en marzo de 2013, “merma los derechos del ciudadano”. La fiscal consideró que la petición carecía de fundamento y el presidente de la sala resolvió que la propuesta era “extemporánea”.
Etxeberría, actual portavoz de Geroa Bai en Egüés, calificó en varias ocasiones de “desmadre total” la situación del Ayuntamiento y afirmó que se enteraban “a cuentagotas y de malas maneras de la gestión de Carolina Potau como contable de la sociedad pública Andacelay”, después de que esta dimitiera y dejara el ayuntamiento.
Explicó el ex alcalde acusado que, aunque él era presidente, “entre todos los partidos” decidieron “quitar de responsabilidad al equipo de gobierno porque la sociedad era un desastre y no había forma de localizar a Carolina para pedirle información”.
“UN ORDENADOR PÚBLICO”
“¿Para qué utiliza el ordenador de Carolina Potau?”, le preguntó la fiscal al ex alcalde. “Es el ordenador de la sociedad, una vez que salió lo que salió del ordenador te quedas en shock. A mí me lo derivan para gestionar la sociedad, una sociedad que había movido más de 40 millones de euros, algo tenía que haber y no había nada, solo un cuaderno de notas que apareció en el despacho, de algo que parecía una desviación de fondos”. Añadió que no instaló ningún programa informático. “Lo llevé a una persona de confianza, que no tiene titulación, pero sí cualificación y ha trabajado por y para el valle, pero no me parece relevante quién lo ha hecho”, apuntó en referencia al otro acusado. Reparó Etxeberria en que Mikel Bezunartea, entonces edil del PSN, “cambió el discurso” tras iniciar una relación sentimental con Estefanía Clavero, su esposa actualmente. “Por eso estoy yo aquí”, afirmó.
“INTENCIONALIDAD Y DOLO, NO"
Al preguntarle si sabía que los hijos de Carolina Potau aparecían en alguna imagen, respondió: “En alguna sí, no recuerdo bien la mayoría eran de celebraciones de todos los agentes políticos y empresas que se adjudicaban proyectos entre ellos”.
Le preguntó después por una foto en la que Potau está con el pecho descubierto, una imagen que dio que hablar en distintos momentos de la vista: “Todos insistiendo con esa foto, pero no sé como puede llegar aquí, creo que el letrado de Carolina la ha sacado a la palestra”. “Limítese a contestar sin intención”, le dijo el juez. “Mi intención es aclarar”, respondió. “No, debe responder”, zanjó el presidente.
Aseguró el acusado que separaron las fotos personales y que en el dossier que enviaron a la justicia, aparecen fotos que no consideran públicas. “¿Qué secretos puede tener un ordenador público?”, añadió y precisó que en la rueda de prensa que convocaron el 5 de febrero de 2013 para dar cuenta de la información hallada en el ordenador de Potau, “no había nada de fotos personales”, que las trataron “con total sigilo y prudencia y estaba repasado por todos los partidos y sus asesores jurídicos”. El abogado de Carolina Potau y Estefanía Clavero, le preguntó por qué no solicitaron un informe sobre si se podía o no acceder al ordenador y en qué términos. “Igual me he equivocado mucho, pero esa intencionalidad y ese dolo que se me quiere imputar no ha existido”, afirmó Etxeberria y añadió a preguntas del letrado de José Andía, que intentaban tener el control de la sociedad y velaron por ello. “Podíamos haber mandado información a un servidor ruso y que la difundiera, pero actuamos con prudencia”, sostuvo. El abogado insistió en que se aportaron fotografías de cumpleaños de Andía de 2007 y 2008, “que no tienen que ver con las adjudicaciones”.
El otro acusado certificó que él “ayudaba o interpretaba datos” y que nunca cobró por ello, aunque invirtió horas y descargó varios programas de internet, tres gratuitos que resultaron “malos” y uno de pago para recuperar la información que Potau había borrado. “Iba todo al juzgado, nosotros nunca hemos juzgado a nadie”, afirmó y añadió que tuvo “la desgracia” de ver fotos personales, que luego separaron.
CINCO TESTIGOS
Carolina Potau fue la primera en testificar. Aseguró que borró fotos de su familia, hijos. “Una lo hace porque no quiere que las vean”, afirmó y aseguró que nadie le llamó para pedirle las claves. “Me llamó Estefanía Clavero y me dijo que Etxeberria y un amigo habían hackeado el ordenador con fotos mías y que iban a hacer una rueda de prensa, eran fotos íntimas, de eventos personales. Imagínese cuando mis hijos leían el periódico”, en ese momento el llanto quebró su voz. Etxeberria negaba con la cabeza en varios momentos de la declaración.
“No me acuerdo”, “No tengo constancia”, respondió Potau a muchas de las preguntas de la defensa. Y subrayó que dimitió “por la presión mediática, por las barbaridades que salían en el periódico”. “Mi partido dijo muchas cosas, pero yo dimití cuando me pareció conveniente”, señaló.
Cuando la letrada de la defensa incidió en preguntas sobre las fotos personales, el magistrado le llamó la atención y ésta quiso que constara en acta “la queja para el recurso de apelación” porque este extremo modificaba “la línea principal de la defensa”. “Para nosotros no se trata de fotos personales, son personas públicas en relaciones públicas”, matizó.
Llegó el turno de José Andía. Dimitió de la alcaldía el 7 de marzo de 2013 y aseguró que lo hizo por la presión mediática y que él supo “por los medios de toda la que se organizó” y que la rueda de prensa le causó mucho daño personal. Fue impresentable”. Entretanto, Etxeberria negaba con la cabeza.
La siguiente testigo, Estefanía Clavero, explicó que vio la rueda de prensa en directo y mencionó “la presión” para que dimitieran “y para ser alcalde Etxeberria, lo quería a toda costa y utilizó todos lo medios”. A preguntas de la defensa dijo que aportaron “lo que les facilitó Monteano, secretario municipal”.
Fermín Elizalde, asesor contable contratado por José Andia tras la marcha de Potau, fue el cuarto testigo. Afirmó que él “no vio el trasfondo jurídico de la operación”: “Se me encomendó la llevanza de la contabilizad”.
El quinto y último testigo ayer fue Jesús Monteano, ex secretario del Ayuntamiento Egüés . Aseguró que la comisión de investigación “supuso una cara de trabajo enorme”: “Fue una ofensiva todo lo que se me requería”. Dijo que Etxeberria entró “con mucho ímpetu para fiscalizar la gestión de UPN y de las sociedades”. Quería acceder a la alcaldía, el problema era encontrar documentación que yo ignoraba”, aseguró el funcionario, jubilado desde 2015 y que durante 2014 estuvo de baja médica.
La fiscalía pide 4,3 años de prisión
Carolina Potau, Estefanía Clavero y José Andía aparecían en fotografías que se recuperaron del ordenador municipal que utilizaba Potau y que se incluyeron en un dossier encargado por Alfonso Etxeberria y remitido al juzgado de Aoiz. Fue en la investigación que encabezaba el todavía edil por presuntas irregularidades en la gestión de UPN. Aquellas denuncias quedaron archivadas meses después por el juzgado de instrucción de Aoiz. Ahora la fiscalía solicita 4 años y 3 meses de prisión y 8 de inhabilitación para Etxeberría.