El 'caso Cerdán' en Navarra
Los sobrecostes se comieron el presupuesto destinado a la fuente ornamental del Palacio de Navarra
El proyecto original contemplaba una "fuente cibernética" con nubes de pulverización y un surtidor central de 6 metros, pero finalmente se ejecutó algo más minimalista


Publicado el 28/02/2026 a las 05:00
La fuente pagó el pato. El proyecto de rehabilitación de los jardines del Palacio de Navarra destinaba una 228.036 euros para una fuente “cibernática” con surtidores parabólicos, nubes de pulverización, molinetes y un surtidor central que alcanzaba los 6 metros de altura. Sin embargo, los sobrecostes en las obras del edificio llevaron al departamento de Presidencia a recortar gastos en otras partidas, principalmente del jardín. La fuente instalada, más sencilla, tuvo un coste de 67.587 euros. Con la partida destinada a la fuente se terminaron las obras de urbanización del jardín y reconstrucción e impermeabilización del vaso (51.000 euros) y los trabajos de jardinería (36.400 euros).
El presupuesto de la fuente también fue objeto de problemas durante la licitación de las obras. El departamento de Presidencia decidió excluir la fuente ornamental del contrato de obras con intención de hacer una contratación posterior. Pero por error, el anuncio de licitación publicado en el Portal de Contratación incluyó los 228.036 euros de la fuente. El importe de licitación ascendió a 2.866.368 euros cuando debió ser de 2.638.332 euros. Se desconoce si alguno de los cuatro licitadores se dio cuenta del error al hacer sus cálculos presupuestarios. La mesa de contratación descubrió el fallo después de estudiar las ofertas técnicas y antes de abrir el sobre con las ofertas económicas. El presidente de la mesa consultó al Servicio de Patrimonio si se podía continuar con el expediente o era necesario anular la licitación y sacarla de nuevo. Se le contestó que, al corregir a la baja el precio de licitación, no se causaba ningún perjuicio y que podía continuar el expediente.
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Presidencia abrió un nuevo plazo dando la oportunidad a los cuatro licitadores a modificar su oferta económica, pero sorprendentemente ninguno lo hizo. Esto provocó que una de las constructoras que ofrecía 2.702.305 euros quedara por encima del precio nuevo de licitación, pero no fue excluida, como en teoría exige la ley de contratos. Este “error” puede dar pie a suspicacias sobre si alguno de los licitadores pudo jugar con ventaja. Hay que recordar que el proyecto y presupuesto no se publicó en el Portal de Contratación sino que había que pedirlo por email al arquitecto responsable, Pedro López Vera. La UTE formada por Acciona y Servinabar resultó adjudicataria al ofrecer la mayor rebaja en el precio de licitación y a pesar de tener la peor puntuación técnica.