Maneras de emprender
Erik, el escultor navarro de la realidad en 3D: "Empecé a aprender a programar con cinco años"
Erik Espinoza (Hook), de 21 años, lanza el día 30 de junio su primer videojuego y ha recreado en 3D el depósito de Mendillorri para otro juego que saldrá a la luz en 2026


Publicado el 14/06/2025 a las 05:00
Erik Espinoza, creador de Hook, se presenta a la cita en el depósito de Mendillorri con un traje de captura de movimiento. La tela es de color negro en una tarde calurosa de junio, pero la ilusión de presentar su primer videojuego y los detalles del proceso de elaboración le pueden a este joven de 21 años que reside en Pamplona junto a su familia. “Empecé con 5 años con programas muy sencillos. Programación simple y dibujos sencillos”, dice sentado en el merendero ubicado en el espacio verde, uno de los escenarios recreados a la perfección por él para un segundo videojuego que lanzará el año que viene.
“Luego ya empecé con lo que es el 3D. También con programación de bases de datos y todo para gestionar juegos online multijugador”, añade reconociendo que esta última parte es la más compleja para él. Erik explica que se hizo autónomo con 18 años porque tenía “muy claro” que se quería dedicar a este mundo. “Empecé a ofrecer servicios a clientes aquí en Navarra y nivel nacional para autofinanciar mis proyectos”, indica sobre un negocio de diseño de imágenes de productos industriales para publicar en catálogos. “He diseñado desde botellas de aceite o de vino hasta compresores de aire”, ejemplifica para conseguir dinero de cara a autofinanciar los videojuegos que ya están en el horno.


SUS VIDEOJUEGOS
El próximo 30 de junio lanzará 'Crown on life', su primer videojuego, un proyecto multijugador inspirado en los Boy Scouts. “Creas tu club y se une la gente. Es un masivo a nivel mundial. Lo vamos a presentar ahora en unos campamentos de aquí con 2.000 personas. También en Rumanía y en Bulgaria”, señala comentando que a él siempre le ha gustado ese mundo de los campamentos en grupo y en la naturaleza. “Pensé que esas actividades se podían llevar más lejos, a un videojuego. “Que la gente pueda juntarse digitalmente, hacer sus grupos de amigos, competir contra otras personas en retos de campamentos...”, señala. “Es como un campamento, pero elevado a la quinta potencia: quads, lanchas motoras, construcción de estructuras...”, describe comentando que ha creado un entorno acuático, bosques, zonas rocosas...


Lo interesante de la actividad de este vecino del barrio de Azpilagaña es que su segundo videojuego, 'Frontierless', que espera lanzar en 2026, se inspira en su totalidad en el depósito de Mendillorri. El escenario en el que se mueve el personaje es todo el rato el espacio pamplonés con todo lujo de detalles. Formas, esculturas, estructuras, columpios, árboles, edificios del barrio... “Quise recrearlo en 3D. Vine, saqué fotos, traté de medir todo lo que pude y dejarlo lo más parecido que pudiese”, indica mostrando en un ordenador portátil el juego, que todavía tiene muchos detalles por pulir. Al conversar sobre la recreación de lugares reales, a él se le pasan por la cabeza escenarios como el pantano de Alloz -en el que ya está trabajando-, las Bardenas Reales, el colegio de Azpilagaña y todo el centro de Pamplona. “Me gustaría hacerlo sí”, dice sonriendo sabiendo que es capaz de llevarlo a cabo.
“Yo parto de la figura de un cubo y voy haciendo las formas”, explica dando a entender que hace un trabajo de escultor digital. “Lo más complicado de aquí aquí creo que son los árboles. Tienen tantas hojas, tantos detalles, los troncos...”, dice explicando que este proyecto lo tenía en mente desde que tenía 10 años y que fue a los 15 cuando empezó a darle forma. “Me inspiré en este sitio. Aquí es donde venía con mis amigos, donde jugábamos y hacíamos de todo”, reconoce este autodidacta de la programación y del diseño de videojuegos que hoy en día cursa Comunicación Audiovisual en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra.


En el escenario ideal del futuro, Erik dice que le encantaría “poder vivir de los videojuegos, de las animaciones e incluso hacer una película animada”. “Que a la gente en todo el mundo puede disfrutar de los videojuegos que hago”, dice ilusionado conocedor de que es un sector muy explorado y con gran competencia.
Erik Espinoza Domínguez nació el 7 de junio de 2004 en Ica (Perú). Es hijo de Eric Espinoza y Patricia Domínguez, que vinieron desde su país a Logroño cuando Erik tenía tres años para trabajar como ingeniero y enfermera. Después llegaron a Pamplona. Erik tiene una hermana, Magali. Se aficionó desde pequeño a la programación y al diseño de videojuegos. Fue a Liceo Monjardín y actualmente estudia Comunicación Audiovisual en la UN. Su empresa se llama Hook y este mes lanza su primer videojuego: Crown of life.

