Maneras de emprender
Niko Novello, emprendedor navarro: "Mi intención es poder vender piezas industriales por toda Europa"
Niko Novello lanzó en julio de 2024 su propio negocio de diseño y elaboración de accesorios con impresoras 3D: MagiCraft3D. A medio-largo plazo tratará de dar el salto a Europa


Actualizado el 03/05/2025 a las 09:13
La historia empresarial de Niko Novello arranca en el merendero de su casa durante el mes de julio del año pasado. En la cabeza de este vecino de Azagra nacido en Córdoba (Argentina) el 8 de enero de 1998 llevaba tiempo rondando la idea de montar un negocio por su cuenta. Él quería tener algo suyo, como asegura, y emprender. A esta pata del proyecto sumó sus conocimientos en lo relativo al modelado e impresión 3D. Esa idea tomó forma y un conocido de la familia fue el que dio el empujón para materializar un sueño: MagiCraft3D.
“Me facilitó mucho la posibilidad de ponernos a trabajar con las impresoras y empezar a hacer diferentes productos”, recuerda matizando que vio el nicho de mercado en la creación de llaveros, imanes y accesorios personalizados a través de fabricación aditiva —adición de capas sucesivas de material—. “Vimos que era la manera más rápida para meterse en el mercado de la impresión 3D”, dice.
Para llegar a este punto, Niko había ido forjando poco a poco una conexión con este dispositivo para crear objetos tridimensionales surgida a partir de la curiosidad. “Me parecía impresionante que las ideas que tenías en tu cabeza de una u otra manera se podían plasmar en físico”, señala desde el espacio de su casa en el que trabaja, donde se pueden ver sus creaciones.
LAS SEÑALES DE LA VIDA
“Al principio mi idea era tener algo. ¿El qué?, no lo sabía y la vida me fue poniendo señales para terminar teniendo el emprendimiento que tengo hoy en día”, reflexiona al ser preguntado sobre el paso definitivo hacia el negocio, que pasa por el trámite de hacerse autónomo. “Una vez que tienes los papeles de autónomo delante y tienes que firmarlos, y aceptar que a partir de ese momento todos los meses te llega la cuota a pagar, da un poco de miedo e incertidumbre”, reconoce. “Tienes que confiar, siempre podrás volver a empezar con algo nuevo”, añade.
En su perfil de Instagram, donde da a conocer todos sus productos para atraer clientes, hay marcapáginas, llaveros, trofeos y procesos creativos. “Buscar clientes no es fácil. Aunque el mercado sea grande y haya muchas oportunidades hay que moverse porque no vienen a ti”, describe ese reto inicial. “Sentí que en este negocio tienes que enseñar lo que haces para que la gente se de cuenta”, añade.
“Buscar clientes fue lo peor y la manera de superar ese obstáculo fue moverme mucho y salir de casa. Sentando pensando cómo puedes atraer clientes no hace que vengan”, reitera en la idea.
Y de los que llegan de fuera a los que siempre han estado en casa. Niko resalta al hablar de su proyecto el apoyo brindado por su familia y su novia. “Después de cuatro años fuera de casa estudiando me han vuelto a acoger como cualquier padre a sus hijos y me han dejado todo el merendero de casa para que pueda tener las impresoras funcionando las 24 horas del día”, explica.
“Toda mi familia y, en especial a mi novia, han aguantado muchas noches y tardes de llamadas en las que solo quería tirar lo que había hecho porque pensaba que no valía”, comenta explicando que le hicieron ver que “no todo es blanco o negro”. “En esta vida hay muchos grises y hay que saber ir para adelante con ello aunque no nos guste”, reflexiona acordándose también del consorcio EDER.
“Me han ayudado muchísimo a darme de alta como autónomo. Hace poco me dieron la oportunidad de participar en diez ferias en diez pueblos de la ribera de Navarra, lo cual me ha dado muchísima visibilidad”, apunta este joven que busca seguir dando pasos.
EL SALTO
“La visión que tengo a medio-largo plazo es terminar un máster en modelado e impresión 3D para poder empezar a meterme en el mercado industrial. Siento que en los accesorios he tocado techo, con lo cual quiero pasar ya a la producción de piezas industriales”, confiesa sobre esa evolución que tiene en mente. “Mi intención es poder vender dichas piezas industriales por todo Europa”, apunta.
Esas ganas de evolucionar cuajan bien con la imagen que él tiene de los jóvenes emprendedores. “Chavales y chavalas valientes. No es normal lo difícil que está para las PYMES ponerse a emprender, y ya no te digo a nivel de comunidad sino a nivel nacional. Tenemos muchas pegas que hacen que todo sea más complicado y eso a mucha gente le asusta”, denuncia. “Animo a que crean en su idea, que la perfeccionen y que nunca dejen de formarse”, recomienda a futuros emprendedores sentenciando con un: “que no tengan miedo al que dirán”.
La impresión 3D y la magia de materializar una idea anclada en la mente.