Ramón García Domínguez, un hombre sencillo, amigo de Délibes y entusiasta de Corella


Publicado el 30/05/2025 a las 08:05
Transcurría el año 1990 en Corella. Yo por aquel entonces tenía 10 años, y se nos anunció que alguien muy importante vendría al colegio José Luís de Arrese invitado por el Departamento de Literatura.
Nuestros profesores nos advirtieron de que era toda una celebridad, y que era considerado “la mano derecha” de Miguel Delibes, ese escritor tan afamado sobre el que nos habían hecho estudiar, y que era tan importante para la literatura, además de que, por lo poco que yo sabía, era un estupendo cazador.
Aquella mañana apareció Ramón, con una americana que le distinguía, muy bien peinado y con gafas, lo que le hacía parecer todo un intelectual.
Recuerdo hacerle muchas preguntas, y él con la amabilidad que le caracterizaba, me regaló un libro suyo. Perder para ganar se titulaba.
Muchos años después volvimos a encontrarnos un 12 de mayo de 2023. Resulta que le habían invitado para comentar la obra de Delibes Los santos inocentes, a la par que se conmemoraba a Alfredo Landa.
No habían pasado los años por Ramón, seguía luciendo su americana, su peinado y sus gafas. No perdí tiempo en presentarme de nuevo como un antiguo alumno de Corella, al que él le regaló un pequeño libro, y que ahora aspiraba ser escritor.
Hablamos de la película de Mario Camus, de Alfredo Landa, de Miguel Delibes, de caza y por supuesto de nuestra querida Corella, de la que él presumía siempre, diciendo que la llevaba en el corazón.
Esta mañana me he levantado con la triste noticia de su fallecimiento…
Me voy a quedar con el recuerdo de un hombre sencillo, un amigo del gran Delibes, un entusiasta de la ciudad de Corella que lo adoptó, pero, sobre todo, me va a quedar en la memoria un hombre que era un gran conversador, una persona entusiasta, campechana y jovial.
Adiós paisano. D.E.P.
*Cristóbal Jiménez Calvo es corellano y crítico de cine