San Francisco Javier
Una misión en el Castillo de Javier
La basílica se quedó pequeña en el Día del Navarra, donde cientos de personas quisieron formar parte de una de las tradiciones más importantes; donde se alabó el trabajo de los 456 misioneros navarros en activo y de los 362 retornados
Publicado el 03/12/2024 a las 13:49
Luz sobre el Castillo de Javier, con ese brillo que se refleja pausado entre las cientos de personas que eligen, en esta mañana de martes, compartir el Día de Navarra junto al calor de la basílica que honra a su patrón: San Francisco Javier.
Con el más que esperado ir y venir de fieles practicantes, el templo se quedó mucho más que pequeño. Apostados en la escalinata, intentando hacerse un hueco en la zona reservada al coro o cobijados bajo el umbral de la puerta de acceso. Casi cualquier rincón fue válido para formar parte de la cita.
En una mañana radiante, sin viento y con el mercurio acariciando los rostros de los presentes, la explanada del Castillo se fue vistiendo de color. Botas, tacones, zapato plano, zapatillas de deporte y hasta calas de ciclista... Pasos encaminados hacia una misma dirección: celebrar un 3 de diciembre especial en la Comunidad foral.
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La misa central, la más esperada, la que situaba al arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, Florencio Roselló Avellanas, como punta de lanza por ser la primera vez en oficiar la misa del Día del Patrón, comenzaba a mediodía.
No obstante, los privilegiados que se hicieron con un sitio en la bancada de la iglesia tuvieron que madrugar algo más que el resto. "Hemos venido temprano para tomar un café y coger sitio. Es un día importante y nos gusta celebrarlo escuchando la misa", decían Miguel Saldías y su mujer Milagros Moreno. A sus 77 años, no han faltado a esta cita desde hace casi una década.
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Pero más allá del sentimiento, también el mensaje tuvo su impronta. Y es que el arzobispo quiso alabar el trabajo y el esfuerzo de los 456 misioneros navarros en activo, además de los 362 ya retornados. "Navarra tiene en San Francisco Javier un ejemplo vivo de su interculturalidad, de respeto a la diversidad, a lo diferente", dijo en su homilía.
Preguntado al respecto, la máxima autoridad de la Iglesia en Navarra bromeó. "Todo será nuevo para mí hasta el próximo 27 de enero, por eso me tomo cada cosa con alegría e ilusión, y lo seguiré haciéndolo pasada esa fecha", indicó a los medios de comunicación presentes en Javier.
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PRIMERAS PALABRAS DE LA HOMILÍA
HOMILÍA SAN FRANCISCO JAVIER, PATRONO DE NAVARRA
Javier 3 de diciembre de 2024
(Sofonías 3, 9-20 // Salm. 25 // 1ªCor. 9, 16-19. 22-23 // Mc. 16, 14-20)
Nos reunimos hoy para celebrar la vida y misión de nuestro patrono San Francisco Javier. Uno de los más grandes de nuestra tierra. Navarra se entiende con San Francisco Javier, y al santo no se le puede desligar de Navarra, su lugar de nacimiento. Pero también es cierto que la vida de S. Francisco Javier no se entiende sin la misión, sin la entrega, sin la evangelización. S. Francisco fue santo, seguramente más ejemplar que cualquiera de nosotros, pero lo que se destaca de él, fue su entrega y consagración a la misión. Su semilla misionera todavía continua en los casi quinientos misioneros navarros (sacerdotes, religiosos/as, laicos/as) que, en la actualidad, están dispersos por muchos países del mundo.
San Francisco Javier nos muestra la fuerza de la fe, que pueda transformar corazones y mover montañas, incluso al otro lado del mundo, en lugares donde no había fe, ésta mueve, transforma corazones y pueblos enteros. Esa es la grandeza de la misión de San Francisco Javier, no solo predicar, sino el efecto de su predicación, que producía frutos abundantes. San Francisco Javier nos muestra la fuerza del evangelio, por eso está convencido que su vida tiene que estar dedicada a la misión.
Palabras que hicieron un llamamiento especial hacia el delegado episcopal de misiones, Óscar Azcona, y al director nacional de obras misionales pontificias, José María Calderón. Fue ahí donde se recalcó su implicación con los más de mil territorios en los que se tienen misiones en activo en todo el mundo.
Una eucaristía donde la música también caló en el corazón de los presentes. Con piezas como Haendel, Aleluya de Cohen, Enciéndeme o Alma Misionera, la Congregación de las Esclavas Misioneras de Jesús se dejó sentir. "Somos mejicanas y venimos de Pamplona, Milagro y Javier con la inspiración que nos da San Francisco Javier", expresaba la religiosa Getzemani Madrigal.
Creyentes con edades tan diversas como personas en el templo. Desde la pequeña Igone, de apenas 1 año; hasta Gerónimo Crespo, de 82; o Mikel Larrea, estudiante de primero de la ESO. "He venido con mi madre aunque ya conocía Javier de venir con el cole y con mi familia en otras ocasiones", decía quien tenía idea de tomar un aperitivo tras la eucaristía. "Es un plan acordado", añadía con una sonrisa su madre, Marta Aldaba.
Y con ese mensaje de tratar de estar por encima de pensamientos políticos y actitudes radicales, el arzobispo ensalzó la intención de tratar siempre de tender puentes. "Tenemos la responsabilidad de seguir trabajando por una Navarra más fraterna, justa y solidaria. Siguiendo el ejemplo de San Francisco Javier, debemos ser mensajeros de paz, promotores de la reconciliación y sembradores de esperanza", agregó.
EL PAPEL DE LOS SEMINARISTAS
Presentes en todo momento, decenas de seminaristas siguieron con gusto la celebración de la misa. "Es una cita importante, donde rezar y reencontrarnos con nuestras creencias y nuestros valores", dijo Jorge Naranjo, natural de Estados Unidos, de 18 años y quien suma tres meses en Pamplona.
A su lado, Juan Manuel López, tres años como seminarista (el último en la capital navarra). "Siempre debemos estar dispuestos a evangelizar", indicó el colombiano.
