Telecomunicaciones
Las últimas 128 centrales de cobre de Navarra, listas para su cierre
El próximo 19 de abril Telefónica dejará de tener clientes residenciales conectados a cables de cobre aunque la clausura definitiva de las últimas centrales todavía tardará algunos meses


Publicado el 01/04/2024 a las 18:37
Con más del 72% de los hogares navarros con cobertura de 5G y nueve de cada 10 con fibra, el ADSL tiene los días contados. La cuenta atrás ya ha comenzado. En pocos días, el 19 de abril, Telefónica dejará de tener clientes residenciales conectados a cables de cobre. Será justo el día que celebrará su centenario. Con el apagón de las líneas de cobre se pondrá el punto y final a una tecnología que ha tenido una larga vida. Comenzó con la invención de la propia telefonía y se extendió hasta las primeras fases de internet de banda ancha gracias a tecnologías como el ADSL (Asimetric Digital Suscriber Line o Digitalición Asíncrona del Bucle del Abonado).
El cierre definitivo de las centrales de cobre que la compañía mantiene operativas en todo el territorio nacional, 128 de ellas en la Comunidad foral, ya fue comunicado a la CNMC pero tardará todavía algunos meses en hacerse efectivo al tener que respetarse unos tiempos marcados por la regulación. Al tener Telefónica impuesta una obligación de dar acceso a su red, el cierre de las centrales tiene un impacto sobre los operadores y por ello, explican desde el organismo público, este proceso de cierre que arrancó en 2016 y se ha ido acelerando en los últimos años, se regula en los análisis de mercados de banda ancha. Ese año, en 2016, con la fibra imponiéndose ya al ADSL, se llevó a cabo el apagado de las dos primeras centrales de cobre, situadas en Torrelodones y Sant Cugat. En Navarra, la primera central de cobre de Teléfonica en echar el cierre fue la de Beriáin, clausurada de forma definitiva en abril de 2017.
De las 153 centrales de cobre que se encuentran en territorio navarro y figuran en el listado de cierres disponible en la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, 25 ya han cerrado y de las 128 centrales restantes únicamente siete tienen contemplado su cierre definitivo en 2025. Hasta 121 lo harán este año, entre abril y noviembre. Centrales de distintos tamaños que durante años han permitido atender la demanda de los cientos de miles de clientes repartidos por pueblos y ciudades con una infraestructura que lleva tiempo en plena transformación para adecuarse a los tiempos. En sus orígenes, a finales del siglo XIX, la red de telefonía se basaba en el par de cobre, formado por dos finos hilos paralelos de este metal aislados entre sí por un recubrimiento de pulpa de papel que se agrupaban en un solo cable. Era necesario desplegar uno de estos cables para cada abonado al servicio desde su casa u oficina hasta la central más próxima.
Ahora, gracias a la publicación del listado de cierres, expone la CNMC, los usuarios o instituciones (como Ayuntamientos) disponen de información fiable sobre qué centrales van a cerrarse y sobre la fecha de cierre de cada central lo que les permite corroborar los datos que les comuniquen operadores o terceros que podrían hacer un uso indebido del proceso de cierre para conseguir cambios de operador.


El ADLS permitió durante años compatibilizar la transmisión de voz mediante una señal analógica con conexiones totalmente digitalizadas de hasta 20 megabits por segundo de descarga. Y aunque todavía siguen existiendo algunos clientes de ADSL, actualmente todas las nuevas conexiones tanto de voz como datos emplean la fibra óptica, cuyo uso masivo se ha popularizado desde hace una década. Con el cierre de las centrales de cobre, el grueso de la red de Telefónica que sustituirá al cobre será la fibra óptica (FTTH), aunque en algunas centrales pequeñas se empleará tecnología de acceso radio como sustituta del cobre y satélite, como tercera opción. Las tres, en todo caso, redes ultrarrápidas con mejores velocidades, menos latencia y más ancho de banda que permitirán a los clientes mantener los servicios contratados y el mismo número de teléfono. Desde Telefónica llevan un año informando de estos cierres. Lo han hecho a través de las propias facturas telefónicas y el último mes por burofax. En las últimas semanas desde la compañía han venido insistido en que en el proceso de migración a las nuevas redes se intentará respetar al máximo la oferta comercial para que no haya un cambio de precio significativo y que a la mayor parte de los clientes obligados a esa migración no se les suba el precio al poder contar con un servicio equivalente.
¿Cómo impacta el cierre de una central de cobre?
La medida de apagar la red histórica de cobre impactará directamente en servicios esenciales como telefonía fija y ADSL basada en RDSI y RTB. Los clientes que tengan contratado un producto de cobre (con cualquier operador) y su hogar esté bajo el paraguas de una de las centrales afectadas por el cierre tendrán obligatoriamente que cambiarse a una oferta alternativa, seguramente con fibra. Como clientes podrán migrar a otro operador o quedarse con el actual si éste le ofrece una alternativa de fibra o radio. La nueva instalación será totalmente gratuita y además podrá conservar el número de teléfono actual.
El principal desafío, en zonas rurales
Desde Wikai, operador de Internet y telefonía en Navarra, aseguran que la preocupación principal ante el próximo apagón de las líneas de cobre está en las zonas rurales donde, remarca, "la transición a tecnologías más modernas se convierte en un proceso crucial". Aseguran desde la compañía que, como operador local, "se esforzarán para facilitar la transición permitiendo a los usuarios mantener sus números de teléfono fijo y acceder a servicios de internet adaptados a sus necesidades". Destaca su participación como operador local homologado en el Programa Único Demanda Rural, respaldado por el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital del Gobierno de España. Un programa financiado con fondos europeos que tiene como objetivo proporcionar acceso a internet de alta velocidad a precios accesibles para habitantes, municipios, pymes, autónomos y organizaciones sin ánimo de lucro en áreas sin cobertura de conexión terrestre fija.
"El acceso vía satélite, en particular, se presenta como una opción relevante, conectándose directamente al satélite Hispasat y ofreciendo cobertura del 100%, incluyendo las áreas rurales más remotas a velocidad de 200Mbpps", aseguran.