Juicio
El forense concluye que el autor del crimen de Tafalla "sabía lo que hacía"
En su declaración ante tribunal y jurado señaló que el procesado actuó influenciado por la ira, “pero no cegado”, y que era consciente de sus actos


Actualizado el 21/02/2024 a las 21:44
El informe forense que evalúa la imputabilidad o no del acusado por acuchillar y matar a su hermano en 2022 en Tafalla asegura en sus conclusiones que el procesado no actuó dominado por sus impulsos, sino que era consciente de lo que hacía. “Actuó influenciado por la ira, pero no cegado. Si habláramos de un arrebato, habría un detonante puntual, pero en este caso se daba una enemistad de larga evolución”. El procesado, además manifestó al doctor que ya había pensado en matarlo en ocasiones anteriores. “Se llevaban mal de siempre. Esa noche, algo que hizo su hermano molestó mucho al procesado, discutieron y lo mató”. Así lo ratificó ayer ante jurado y tribunal el médico que ha explorado desde su arresto al encausado, César Gascón Zuazu, de 46 años. Según explicó durante la tercera sesión del juicio, en su opinión, en el momento de matar a Marcos Gascón, de 49 años, su hermano y con quien convivía, no tenía afectadas de forma significativa sus capacidades. Basa su juicio médico en la exploración al encausado, el análisis del atestado policial y el examen a los informes médicos previos sobre el investigado existentes en el Servicio Navarro de Salud.
El acusado, que tiene diagnosticado desde la adolescencia un trastorno disocial, se enfrenta a una pena de 21 años de cárcel por la muerte a cuchilladas de su hermano en junio de 2022 en Tafalla. La Fiscalía estima que los hechos son constitutivos de una pena de asesinato. La defensa pide la absolución por la eximente completa de trastorno y miedo insuperable, y el internamiento en un centro.
En el examen sobre lo ocurrido, el forense interpreta cómo influyen ese trastorno diagnosticado y su pasado de consumo de alcohol y drogas en los hechos, y hasta qué punto era dueño de sus actos. “El trastorno de personalidad que padece se observa en unos rasgos característicos: desadaptación social y laboral, falta de empatía o ausencia de sentimientos de culpabilidad, así como mayor impulsividad. Sin embargo, es capaz de distinguir y él sabe que lo que hizo está mal. Prueba de ello es que se entregó. Sabía lo que hacía y podía haber controlado”.
Según lo que le manifestó, el acusado vivía “con intensidad” los problemas de sueño derivados de que su hermano llegara a casa e hiciera ruido a altas horas. La víctima, que no tomaba alcohol ni drogas, se ofrecía a conducir el coche de otras personas que salían de fiesta y sí consumían, a cambio de algún dinero. La noche de su muerte llegó al piso en torno a las 5 de la mañana. César Gascón se entregó en comisaría confesando el crimen a las 6.20. “Que acudiera a la policía muestra un arrepentimiento de las consecuencias (ir a la cárcel) más que del hecho en sí. Llegó a decir, la del ojo (cuchillada) le di sin querer. Las otras, no”.
"Sabía que iba a pasar, esto yo ya lo he llorado"
La madre y las hermanas del procesado y la víctima confirmaron la mala relación entre los hermanos desde niños. Los dos padecían trastornos mentales y rechazaban seguir un tratamiento médico. Toda la familia sufrió maltrato. En su declaración en instrucción, la madre reconoció que temía que pudiera ocurrir una desgracia, por lo que antes de los hechos acudió a los servicios sociales e incluso llegó a entrevistarse con un fiscal. “Por favor, estoy angustiada, les decía. Sabía que iba a pasar y esto yo ya lo he llorado, pero me decían que, hasta que no pasase, no se podía hacer nada. Les daba comida. Cada vez que oía una ambulancia o a los forales pensaba, son los míos”. Las hermanas rubricaron su postura. “No sabíamos quién a quién, pero iba a pasar”, dijo la mayor. “Insistíamos en que donde mejor iban a estar es en un centro. Cada uno tratándose lo suyo”, declaró la otra hija.

