Suceso

Un hombre con numerosas puñaladas en un olivar de Tudela

La Policía Nacional maneja la hipótesis de que este celador jubilado sufriera un ataque muy violento, pero "aislado y aleatorio"

Olivar del paraje de Gardachales, en Tudela, donde fue hallado el cuerpo
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Olivar del paraje de Gardachales, en Tudela, donde fue hallado el cuerpo
Olivar del paraje de Gardachales, en Tudela, donde fue hallado el cuerpo

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Gabriel GonzálezCarmen Remírez

Publicado el 15/01/2024 a las 05:00

El miércoles 23 de noviembre por la mañana, el celador jubilado Pedro Oyón Villahermosa, de 68 años, salió a pasear por las inmediaciones de Tudela. Sin embargo, no regresó a comer, lo que extrañó mucho en su casa. Su cadáver fue hallado horas después, acuchillado con violencia en un olivar del paraje de Gardachales, próximo a la Vía del Tarazonica. La Policía Nacional de la capital ribera investiga lo ocurrido sin que por el momento se haya producido ninguna detención.

Los investigadores siguen trabajando en un caso con más incógnitas que claves. En principio, la hipótesis principal que manejan es la de que que el muerto fuera atacado en “un hecho aislado y aleatorio”, sin que su atacante le buscara de forma premeditada. Oyón lo sorprendió o fue agredido después de ser asaltado. Las agresiones se sucedieron en la finca donde fue encontrado el cadáver. El autor de su muerte, que usó gran violencia contra él (sufrió un importante número de heridas de arma blanca) está huido. En la toma de declaración del entorno de la víctima no ha trascendido ningún problema previo con nadie o actividad ilícita que pudiera sustentar otra teoría. Los responsables del caso están en permanente contacto con la familia, aseguraron desde la Policía.

NI OBJETOS DE VALOR NI MÓVIL

Oyón había salido a dar un paseo, por lo que tampoco llevaba consigo objetos de valor en el momento de ser acuchillado. Ni siquiera llevaba encima en el momento del ataque un teléfono móvil, cuyo uso compartía con su mujer, era el terminal familiar, y que había dejado en casa. La zona, alejada del casco urbano de la capital ribera, y la ubicación del lugar de la muerte, un olivar frondoso, con escasa visibilidad, así como la ausencia de testigos directos del crimen complican las pesquisas. El arma con la que se llevaron a cabo las acometidas tampoco ha aparecido. La policía sigue buscando cualquier información de interés y los agentes recuerdan que la colaboración ciudadana puede resultar útil si arroja algo de luz al caso.

El fallecido estaba casado y era padre de dos hijas. Había trabajado como ayudante de cocina en los primeros años de andadura del Hospital Reina Sofía de Tudela, que abrió sus puertas en 1986. Algunos de esos ayudantes de cocina fueron reconvertidos en celadores de hospital. Entre esos trabajadores estuvo Oyón, que desde entonces ejerció como celador, primero en el propio Reina Sofía para. posteriormente, pasar a formar parte del equipo de celadores del servicio de Urgencias del centro de salud Tudela Este-Santa Ana de Tudela. Oyón se jubiló en el verano del 2020. También había formado parte en su juventud del Club Ciclista Muskaria de la ciudad, llegando a competir defendiendo los colores de la entidad durante la década de los años 80.

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