Suceso

El Opel Astra del fallecido en Ribaforada no estaba en el huerto

En la muerte aparentemente accidental de José Luis Aguado, de 80 años, no encaja la desaparición del coche que él mismo llevó hasta el regadío

En primer plano, el remolque que arrastraba el vehículo; al fondo, guardias civiles, ayer en el huerto./
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El remolque, junto al huerto donde fue hallado el fallecido
En primer plano, el remolque que arrastraba el vehículo; al fondo, guardias civiles, ayer en el huerto./

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Gabriel GonzálezCarmen Remírez

Publicado el 15/01/2024 a las 05:00

El pasado 21 de diciembre, a las 16.37 horas, Sos Navarra recibía un aviso desde una huerta de Ribaforada: se solicitaba asistencias para un hombre de 80 años que presentaba unas heridas importantes en la cabeza. Cuando los servicios de emergencia llegaron al lugar (se movilizaron los bomberos de Tudela, una ambulancia de soporte vital básico y patrullas de Policía Local y Guardia Civil), el herido ya había fallecido.

En apariencia, todo apuntaba a un accidente como los que en ocasiones ocurren, con heridas mortales a causa de un golpe con la motoazada que manejaba en el terreno. Pero había una pieza que no encajaba: el vehículo con el que el fallecido se habría desplazado hasta la parcela no estaba. Había desparecido. Ni sus familiares y los investigadores de la Guardia Civil tenían una respuesta para esa ausencia. Y siguen tratando de encajar esa pieza.

Los datos de la autopsia reforzaron la tesis de que había sido un accidente. Las heridas que presentaba eran compatibles con la motoazada que manejaba en la huerta, situada en la salida hacia Tudela. Pero seguía faltando el coche. El Opel Astra rojo NA-7965-AW.

José Luis Aguado Martínez tenía 80 años, estaba casado y tenía dos hijos. Había dedicado toda su vida a trabajar en el campo y el huerto era su mayor afición. Allí se había dirigido el día de su fallecimiento con su vehículo, que tiraba de un remolque sobre el que iba cargada la motoazada con la que iba a trabajar ese día. Al no regresar para comer, sus familiares acudieron a la huerta, donde lo encontraron. También estaban el apero agrícola y el remolque. Faltaba el coche.

La Policía Judicial de la Guardia Civil trasladó los datos a todas las patrullas para ver si era localizado. En las horas iniciales se barajaban distintas hipótesis, entre ellas que alguien le hubiera acompañado hasta el campo para descargar la motoazada y que, después, por cualquier motivo, se hubiera llevado el vehículo. Sin embargo, los días han pasado y el vehículo sigue sin aparecer.

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