Micología
La abundante eclosión de setas desata la alerta por especies tóxicas en Navarra
Variantes no comestibles de boletus generan las primeras intoxicaciones


Publicado el 01/10/2023 a las 05:00
“Hay mucha Amanita Phalloides”. La seta mortal de “apariencia agradable”, como enfatiza el micólogo Javier Gómez Urrutia, se ha extendido en rincones sombríos de Navarra plagados en los últimos días de diversidad de especies. La advertencia de los entendidos no se ha hecho esperar en plena temporada alta, con una ecolosión abundante de setas, resultado del contraste del calor y la humedad retenida tras las lluvias de semanas pasadas.
La llamada a la precaución se impone en su mensaje por la confusión entre especies comestibles y aquellas que no lo son y las siempre desaconsejables prácticas nacidas de la ignorancia o el desconocimiento. Javier Gómez, licenciado en Micología y perteneciente a la microcooperativa Uxama que gestiona el Parque Micológico de Ultzama, habla de la conveniencia de consultar a los especialistas a la mínima duda de identificación que surja.
Las temporadas, como la actual, de fructificaciones copiosas tienen su vertiente negativa con la generación de intoxicaciones de distinto grado. Por de pronto hay constancia de afecciones por ingesta de Entoloma Lividum, confundida con la Ilarraka o Pardilla.
Y atenciones sanitarias prestadas por el consumo de variantes tóxicas de boletus. “Hay entre 40 y 50 especies” -señala Gómez Urrutia- que responden a esta descripción con “pies y tubos o esponjas de color rojo. Al cortarse por el pie, azulean”.
La formación se convierte, en este como para otros casos, en tabla de salvación para conocer las diferencias, por nimias que sean, entre un tipo de hongo de la misma familia que resulta comestible de aquellos que no lo son. Días atrás, el servicio de consulta del Parque Micológico de Ultzama recibió a un grupo de recolectores con “dos kilos de hongos”, esperanzados en que perteneciese a la variante no tóxica. La respuesta del personal al cargo del coto frustró sus expectativas pero evitó un mal mayor.
Navarra registra la fructificación de hongos más copiosa desde 2006
El golpe de hongos de hace dos semanas, que sembró de recolectores navarros y guipuzcoanos en lugares habituales, se saldó con una copiosa fructificación desconocida desde el año 2006. “Fue algo exagerado según comentaban personas mayores”, apunta Javier Gómez Urrutia. La conjunción de factores, con lluvias abundantes y aumento de las temperaturas acto seguido, causó la desmesurada recolección. En un tiempo alterado por el cambio climático, con manifestaciones meteorológicas extremas, la irrupción de especies de hongos satisfizo las expectativas más optimistas de los aficionados. No había rincón sembrado con el micelium de los hongos que no despertase una gran atracción. El alto grado de interés se vio demostrado en la demanda de permisos sujetos al pago de un canon para evitar masificaciones. Si en Ultzama se expenden un máximo de 100 al día -entre los tramitados vía on line, vendidos en posadas o solicitados en la sede del equipo gestor del coto-, hubo jornadas que se superaron la cifra global. La fiebre que desató el hongo, aminorada en los últimos días, dio lugar a alternativas con la concesión de permisos por pistas en un intento por repartir la presión de recolectores.
La afluencia fue notoria no sólo en los parques micológicos de Ultzama o Erro, Burguete y Roncesvalles sino en municipios limítrofes, que sin tantos medios de control y regulación soportan tanta presión en épocas benévolas para la micología.
Superado el brote, con cestas colmadas que provocaron reacciones de asombro entre los aficionados, la variedad de setas prevalece estos días. Trompeta de los muertos o Gibelurdin han pasado a destacar en los últimos partes micológicos en una proporción superior al que corresponde a los hongos.
Tres sanciones en Ultzama, dos en Bertiz y una en Aezkoa
Las sanciones interpuestas en septiembre por el incumplimiento de las ordenanzas locales que regulan la recogida de setas se elevaron a seis. Tres de ellas fueron incoadas en el Parque Micológico de Ultzama. La Policía Foral identificó a dos infractores e interpuso tres denuncias: En el Parque del Señorío de Bertiz por recolección de hongos sin la condición de censado en el valle de Bertizarana, y en el Valle de Aezkoa por práctica abusiva con más de 100 kilos recogidos. En este caso, la sanción fue de 300 euros como máximo.
DEMANDA DE UNA REGULACIÓN COMÚN
La ley en Navarra que fija los criterios de recolección data de 1994. Al no estar adaptada a las actuales condiciones, entidades locales y valles se valen de sus propias ordenanzas para cuidar sus montes.

